Pudo hacer escogido otro tono pero optó por el de la mesura al exponer Mariano Rajoy el balance de tres años de legislatura subrayando que "el Gobierno hizo lo que tenía que hacer pero el mérito corresponde a España y a los españoles". Encontrar el punto exacto del debate que abre el último año de legislatura fue la preocupación principal del presidente como se señaló a Hechos de Hoy.
En su primera intervención, el presidente del Gobierno elevó la previsión de crecimiento para 2015 hasta el 2,4%, cuatro décimas más de lo previsto inicialmente, aunque a la vez apuntó que los especialistas aumentan estos datos. Subrayó el cambio que ha vivido la economía española desde que él llegó al poder en 2011 y recordó que no aceptó pedir un rescate.
Afirmó que no necesitaba acudir al debate con "promesas y esperanzas" para los ciudadanos porque después de tres años de reformas económicas empieza a tener "algo mejor" como los "hechos que se cuentan y realidades que se palpan". En su primera intervención aseveró que la salida de la crisis económica ya es una realidad y se ha conseguido apenas en tres años de legislatura. "No hemos necesitado una década", subrayó.
Acotó -y los especialistas lo corroboran- que "ningún otro país en dificultades ha visto algo parecido" en la última década y alardeó de que los socios comunitarios y los foros internacionales "ponen a España como ejemplo" después de que su Gobierno recibiera un país "hundido en la ruina" y que era "candidato claro a salir del euro".
Destacó que ahora es "de los que más crece en Europa y el que más empleo crea de Europa", si bien matizó que "aún queda mucho por hacer" pero "estamos. Desde el comienzo, el debate de política general está siendo muy seguido en las redes sociales (#DEN2015, #HayFuturo, #DebateRajoyARV y #EstadodelaNación).
Justó en el día del arranque del debate de política general en el Congreso de los Diputados se conoció la encuesta en la que casi la mitad de los españoles considera que el impacto de la crisis en el empleo ha tocado fondo.
Eurobarómetro 2014 para España
El 48% de los españoles cree que el impacto de la crisis en el empleo ya ha tocado fondo, mientras que un porcentaje similar opina que todavía no ha llegado lo peor. A nivel europeo las cifras son menos optimistas, puesto que el 44% cree que ya ha tocado fondo, mientras que el 46% opina lo contrario.
Estas son las principales conclusiones que se extraen del Eurobarómetro 2014 para España, un sondeo que, financiado por la Comisión Europea, se realiza de forma bianual en todos los Estados miembros de la UE para evaluar el grado de satisfacción y conocimiento de los ciudadanos sobre la Unión Europea y sobre su situación socioeconómica.
La percepción de los ciudadanos tanto en España como en Europa ha mejorado desde la encuesta de otoño de 2013, cuando un 55% de los españoles consideraba que lo peor estaba por venir, mientras un 40% afirmaba que ya había tocado fondo. En el ámbito europeo el 40% opinaba que ya había tocado fondo, mientras el 50% decía que lo peor estaba por venir.
Respecto a las medidas que la Unión Europea está tomando para afrontar la crisis, tres de cada cuatro ven efectivo la supervisión de manera centralizada el sistema bancario (75%), multar a los gobiernos que gasten o pidan prestado demasiado (74%) o que la Unión Europea tenga un papel más relevante en la regulación de los servicios financieros (73%). El hecho de que las instituciones comunitarias aprueben previamente los presupuestos de los Estados miembros concita un menor apoyo (59%).
Entre los ciudadanos europeos, el 65% ve efectiva la unión bancaria y el 64% el hecho de que la Unión Europea tenga un papel más relevante en la regulación de los servicios financieros, el 58% valora multar a los gobiernos que gasten o pidan prestado demasiado y el 53% valida que la unión Europea apruebe previamente los presupuestos de los Estados miembros.
En España nueve de cada diez ciudadanos (91%) apoyan endurecer las normas sobre evasión de impuestos y paraísos fiscales, y 85% está a favor de regular los sueldos del sector financiero. A nivel europeo ambas propuestas reciben un apoyo del 86% y del 74%, respectivamente.
En cuanto a la creación de un impuesto sobre transacciones financieras, se muestran a favor el 58% de los españoles y el 53% de los europeos. Por su parte, la creación de los eurobonos la apoyan el 44% en España y el 39% en el conjunto de la UE.
La puesta en marcha de políticas estructurales de reformas es acogida favorablemente por el 92% de los españoles y el 87% de los europeos, mientras que las medidas de control de déficit y de deuda pública las apoyan el 69% en España y el 76% en la UE. Estas cifras contrastan con que el 61% de los europeos opinan que el dinero público debería utilizarse para estimular la inversión en el sector privado por el 46% de los españoles.
Por otra parte, el 65% de los españoles apoya la unión económica y monetaria con el euro como moneda, por el 56% de los europeos. En cuanto a la perspectiva de la inmigración, los españoles parecen ser más tolerantes que el conjunto de los europeos, ya que al 64% ésta les despierta sensaciones positivas, un porcentaje que se reduce al 52% en el caso del resto de los ciudadanos de la Unmión Europea.
En ese sentido, un 82% en la Unión Europea y un 85% en España están de acuerdo con que las medidas adicionales para luchar contra la inmigración ilegal deben ponerse en marcha. Por último, el 75% de los españoles se muestran favorables a la puesta en marcha de una nueva política energética común entre los Estados miembros de la Unión Europea. Entre los europeos, un 73% opinan de igual manera.
Por su parte, el 50% de los españoles menciona que se garanticen precios de la energía razonables para los consumidores. Entre sus prioridades se encuentran el desarrollo de energías renovables (38%) y la protección del medio ambiente (35%).




