La amenaza de una posible actuación judicial ha provocado la renuncia de los siete asesinos que Bildu llevaba en sus listas electorales para el 28-M.
Covite demunció que Bildu había incluido en sus candidaturas a 44 condenados por su relación con ETA.
Siete de ellos son asesinos juzgados y dos se presentaban en los mismos municipios donde cometieron el crimen.
La intensa reacción política del jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y la presión social, abriendo una crisis en el Gobierno tripartito de Pedro Sánchez (PSOE, Podemos y Sumar). han llevado a Bildu a tomar esta decisión.
Jose Antonio Torre Altonaga, Asier Uribarri Benito, Lander Maruri Basagoiti, Begoña Uzkudun Etxenagusia, Jose Ramón Rojo González, Juan Carlos Arriaga Martínez y Agustín Muiños Díaz, los asesinos condenados en las listas de Bildu, han remitido un texto al periódico Gara en el que anuncian que retiraran sus candidaturas “en la medida posible” y aseguran que “en ningún caso” tomarán posesión del cargo de concejal si son elegidos.
Em su declaración, no hay ninguna petición de perdón y solo el reconocimiento de “nuestra militancia del pasado” y “la responsabilidad que asumimos con ello”.
El amuncio llega unas horas antes del cara a cara del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el jefe de la oposición y presidete del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. En los hechos de hoy, varios analistas políticos aseguran que hubo una petición expresa desde La Moncloa para que Bildu forzara la renuncia de los candidatos.
37 etarras en las listas de Bildu
Sin embargo, todavía quedan 37 candidatos en las listas de Bildu a municipios, diputaciones forales y Parlamento de Navarra que han sido condenados por la Justicia por sus actos dentro de la organización terrorista ETA. Estos candidatos no han dicho nada, ni tan siquiera para renunciar al pasado.
Los siete candidatos que tenían delitos de sangre y que han renunciado a formar parte de las listas, han defendido la presencia de los demás etarras al asegurar que “la mayoría de los cuales fueron condenados bajo la estrategia de ‘todo es ETA'” e, incluso, victimiza a los terroristas asegurando que fueron “conculcados los derechos civiles y políticos de muchos ciudadanos”.





