Actualmente y debido a la coyuntura económica y social que se encuentra atravesando España, empiezan a proliferar las llamadas start up, es decir, empresas emergentes con ideas innovadoras. Estas empresas sin lugar a dudas precisan de los servicios de un abogado que pueda orientarles en diferentes aspectos, como por ejemplo la propia constitución de la empresa y la forma jurídica que puede o debe adoptar (sociedad unipersonal, sociedad anónima, sociedad limitada, cooperativa…etc), la elaboración de contratos con proveedores y clientes, adaptación a la legislación vigente específica de su sector, adaptación a la Ley de Protección de Datos, entre otros, que sin duda es indispensable para ejecutar un buen arranque de la nueva empresa.
-
No suele haber despachos grandes especializados justo en el área en el que la empresa se desenvuelve, dada la amplia gama de sectores que hay (alimentario, periodístico, diseño gráfico, publicitario, financiero, joyería, químico…etc). Un despacho de abogados pequeño, hace estudios pormenorizados del área en cuestión, entendiendo el negocio de boca del cliente ideando de esta manera, y de forma absolutamente personalizada, cómo la empresa puede actuar dentro del marco legal y qué ventajas competitivas se pueden regular.
-
El abogado de un despacho pequeño siempre escucha, da un trato absolutamente personalizado. Eres su cliente, no uno más, formas parte de su despacho, y es mucho más fácil su implicación en la empresa y en su desarrollo. Es el que tendrá el conocimiento de tu asunto, y no cualquier otro compañero.
-
El abogado de un despacho pequeño, tiene un contacto directo, cotidiano y accesible. Claramente hay un trato más humano, personal y cercano.
-
El abogado de un despacho pequeño tiene interés directo en tu empresa, en tu asunto, y te hará un presupuesto personalizado y ajustado a las necesidades de la nueva empresa que comienza. No tiene que cubrir altos costes de mantenimiento en cuento a personal y mantenimiento general. Quiere trabajar contigo y que te quedes en su despacho. No eres un cliente más.
-
El abogado pequeño crece al mismo tiempo que tu empresa, lo que implica en la mayoría de los casos una unión duradera.




