Taylor Swift pasó olímpicamente de los ruegos de Spotify, que suplicaron a la cantante que permitiera a sus usuarios disponer de su música. Sin embargo, la estrella del pop y de country retiró todos sus temas de la plataforma de música online, poco tiempo después de triunfar con su último disco.
Nada más sacar su álbum a la venta, Taylor Swift decidió retirar su música de Spotify después de que la compañía criticase que no colgara su nuevo álbum, 1989. La noticia fue dada a conocer por la propia empresa, que en su blog de noticias compartió un post en el que pedían a la cantante que cambiara de opinión.
En este sentido, la empresa creo dos post dirigidos a la cantante. "Amamos a Taylor Swift y nuestros más de 40 millones de usuarios mucho más. Cerca de 16 millones de ellos tocaron su música en los últimos 30 días y la han añadido en más de 19 millones de playlists. Esperamos que cambie de parecer y nos ayude a construir una nueva economía de la música que sea beneficiosa para todos", escribieron además de añadir dos listas de reproducción apodadas como "Poesía para Taylor Swift" y "Para tocar mientras Taylor Swift se va".
"Creemos que los fanáticos deben poder escuchar la música donde y como quieran, así como los artistas tienen todo el derecho a ser pagados por su trabajo y estar protegidos de la piratería. Por eso es que nosotros pagamos cerca del 70% de nuestros ingresos a la comunidad musical", recalcaron en la misiva.
"Taylor, éramos jóvenes cuando te vimos por primera vez, pero ahora son más de 40 millones de nosotros los que quieren que te quedes, te quedes, te quedes. Es una historia de amor, querida, solo di que sí", señalaron haciendo un juego de palabras con los temas de la cantante Stay, Stay, Stay y Love Story.
Hay que recordar que en 2012 Taylor Swift se opuso a que Spotify colgara los temas de Red, su pasado disco; sin embargo, luego volvió a habilitar su reproducción. 1989, el disco que lanzó hace unas semanas, nunca llegó a salir en la plataforma, que actualmente solo tiene en su cartera el tema que Swift grabó con The Civil Wars para Los juegos del hambre.
Fue en julio de este mismo año cuando Swift decidió coger papel y bolígrafo y escribir una carta en la que asegura que “la piratería, el streaming y los archivos compartidos han reducido la cifra de venta de discos drásticamente y los artistas han manejado esto de maneras distintas (…)”.
“En mi opinión, la música no debería ser gratuita y mi predicción es que algún día los artistas y sus disqueras serán quienes decidan el precio de los discos. Espero que no se subestimen a sí mismos y a su arte", recalcó. La guerra entre ambos está servida, y parece que de momento, Taylor Swift va ganando.




