Comienza el Mundial de Fútbol de Estados Unidos, México y Canadá. La Argentina de Messi defiende título y la España de De la Fuente sueña con su segunda estrella. El mítico Estadio Azteca, en Ciudad de México, acoge la inauguración del 23º Mundial. Es el primero con tres países organizadores y el de mayor participación, con 48 selecciones. Todos ansían un trono al que aspira con firmeza y con argumentos futbolísticos España.
El estadio Azteca es uno de los escenarios icónicos del mundo del fútbol, donde la Brasil de los últimos coletazos de Pelé se coronó tricampeona mundial en 1970, o donde Diego Armando Maradona firmó dos de las jugadas más recordadas de las Copas del Mundo en México’86. El pistoletazo de salida es a las 21.00 horas (hora local española) con el México-Sudáfrica, el primero de los 104 partidos. La final se celebrará el 19 de julio en el MetLife de Nueva York.
Complicada situación geopolítica
Un Mundial que pasa de jugarse en el invierno europeo, en Catar 2022, a sus fechas veraniegas más tradicionales en 2026 y donde la climatología puede jugar un papel clave.
Una Copa del Mundo también rodeada de polémica, provocada en parte por la complicada situación geopolítica que vive el mundo y que se personifica seguramente en la selección de Irán, con problemas por parte de las autoridades de los Estados Unidos para conceder los visados tanto a los miembros del equipo como a sus aficionados, y que incluso se ha instalado en México para evitar más tensiones.
La FIFA se lava las manos en el caso Omar Artan
Un evento que ya se ha cobrado su primera víctima por este motivo, el colegiado somalí Omar Artan, que iba a hacer historia por ser el primero de su país en un Mundial. Artan no ha podido entrar en Estados Unidos porque los ciudadanos de Somalia están sujetos a una prohibición total de viajar a Estados Unidos desde junio de 2025. La FIFA dice no poder hacer nada al respecto.
Y en lo deportivo, 48 selecciones (16 europeas, 6 sudamericanas, 6 de la CONCACAF, 10 africanas, 9 asiáticas y una de Oceanía), 16 más que hace cuatro años cuando participaban 32 desde Francia’98, lo que ha aumentado la presencia de países con menos tradición y de más continentes. Así, Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán tendrán la oportunidad de vivir su primera Copa del Mundo. El aumento no ha ayudado a que la histórica Italia, tetracampeona del mundo, haya evitado una tercera seguida sin acudir, siendo una vez más la ausencia más notable.
ARGENTINA BUSCA ACABAR CON UNA MALDICIÓN DE SEIS DÉCADAS
Todo esto provoca un aumento de la exigencia para poder alcanzar la final del 19 de julio en Nueva York. Hay una eliminatoria más que antes, la de dieciseisavos de final, y todo dentro de un calendario futbolístico que no para de comprimirse y de dar poco margen al descanso de los futbolistas.
Con todo, Argentina es la que se presenta en esta Copa del Mundo como la gran rival a batir por su condición de actual campeona. En Catar, la Albiceleste puso precisamente fin a 36 años de espera desde que Maradona se coronase en el Azteca y logró por fin su tercera estrella. Fue la primera para un Leo Messi que cumplirá 39 años este 24 de junio. Messi jugará una cifra récord de seis Mundiales en busca del complicado reto de defender título.
Batalla entre Europa y Sudamérica
Ninguna selección logra este hito desde que lo consiguiese Brasil con sus títulos de 1958 y 1962, siendo Italia, campeona en 1934 y 1938, la otra en hacer el doblete. Argentina lo intentará apoyado en su sólido momento en lo que se presenta otra batalla entre Europa y Sudamérica, que recuperó el trono mundial en Catar 20 años después de su último éxito, aunque África sigue dando pasos hacia delante y ya coló a Marruecos en unas sorprendentes semifinales en 2022.
Y España, con permiso de la campeona, se presenta para muchos como la principal favorita del resto de selecciones. La Roja sueña con una segunda estrella desde que el 11 de julio de 2024 se proclamase campeón de Europa por cuarta ocasión. España confirma su regreso a la primera plana de la mano de Luis de la Fuente. Cuenta con una nueva hornada de futbolistas liderados por la juventud de Lamine Yamal, dispuesto a ser tan clave como lo fue en la cita continental, donde ni siquiera era mayor de edad.
La campeona del mundo de 2010 tiene argumentos para ser considerada como seria favorita. Acude al Mundial con un bloque joven pero ya maduro e inmerso en una gran racha de 31 partidos oficiales sin perder. Comparte este récord histórico con Italia, desde que lo hiciese en marzo de 2023 ante Escocia en el segundo choque de De la Fuente, prueba de la competitividad de un equipo que este ciclo ha ganado la Liga de Naciones en 2023 y ha jugado en 2025 otra final de esta competición.
Sin embargo, al contrario que en la Eurocopa, donde parecía ir más de tapada, aquí sí va expuesta y esa presión y exigencia la tendrá que manejar en un torneo que, históricamente y con la excepción de 2010, se le ha dado bastante mal sin poder pasar los octavos en 2018 y 2022, ni el grupo en la defensa de su título de 2014. De hecho, sólo ha ganado tres partidos (Australia, Irán y Costa Rica) desde su victoria ante los Países Bajos, y tendrá que empezar a enmendar esa dinámica en un Grupo H con la amenaza de la bicampeona Uruguay, más Cabo Verde, rival del debut el 15 de junio, y Arabia Saudí.
FRANCIA, INGLATERRA, PORTUGAL Y BRASIL, EN LA TERNA
Casi en un mismo escalón que España se puede situar Francia, protagonista de las dos últimas finales. En 2026 se vuelve a presentar con un gran equipo liderado por un frente ofensivo de mucho nivel con Ousmane Démbéle, Kylian Mbappé y Michael Olise y en la despedida de Didier Deschamps como seleccionador.
Las apuestas europeas al título se completan con Inglaterra, finalista de las dos últimas Eurocopas y que quiere poner fin a una espera de 60 años con un bloque ya consolidado y bajo la batuta del eficiente Thomas Tuchel. Portugal, entrenada por el español Roberto Martínez y con una generación de mucho nivel con Vitinha o Joao Neves y un también eterno Cristiano Ronaldo, como Messi en su sexta Copa del Mundo. Sin despreciar a una Alemania que desde su cuarto título en 2014 falló con estrépito en 2018 y 2022 donde no pudo pasar ni siquiera el grupo, pero que siempre es un rival a tener en cuenta.
Brasil, con Carlo Ancelotti al mando y su habitual pléyade de estrellas comandada por Raphina y Vínicius Jr, y con Neymar Jr, encabeza las opciones de Sudamérica en busca de ganar su sexto Mundial. Quiere acabar con una sequía que se alarga ya 24 años en un torneo donde en las últimas cuatro ediciones sólo puede presumir de una semifinal, además de infausto recuerdo ante su torcida en 2014 y el 1-7 ante Alemania.
África quiere volver a mostrarse al mundo encabezada por Marruecos, semifinalista en 2022 dejando a España y Portugal por el camino, número 7 del ranking FIFA y, a no ser que dictamine lo contrario el TAS, campeona de África tras su polémica y tensa final con Senegal, la otra selección del continente a tener en cuenta. De los anfitriones, Estados Unidos y México esperan brillar, mientras que Asia se encomienda a Japón en busca de repetir la sorpresa de Corea del Sur (semifinalista) en 2002.





