Desde que abrieron los mercados este miércoles se situó como la cuestión candente. ¿Qué buscan Vladimir Putin y Alexis Tsipras al precipitar su encuentro en Moscú? Se van a escrutar los acuerdos en letra pequeña y los anuncios de acciones comerciales y energéticas.
En el Banco Central Europeo se situó como escenario de riesgo geopolítico para el euro, y la estabilidad de la Eurozona, un posible giro brusco, hacia la radicalización, en el escenario del este de Ucrania y las opciones de Grecia. A los analistas no les ha sorprendido que Vladimir Putin y Alexis Tsipras hayan decidido jugar rápidamente sus cartas políticas, pero la deriva hacia una alianza seria y estable inquieta.
En Bruselas existe disgusto y recelo de Jean-Claude Juncker con la sensación de que no se está diciendo toda la verdad por Grecia a la Eurozona. En Berlín y París, donde Angela Merkel y François Hollande han puesto en juego su prestigio para pacificar Ucrania, la irritación es aún mayor,
El momento escogido por Alexis Tsipras para esta visita se enmarca además en horas de alta tensión. El primer ministro griego llegó a Moscú un día ante de vencer el pago de 450 millones de euros que debe al Fondo Monetario Internacional (FMI) y en plenas negociaciones para obtener una ayuda financiera que es imprescindible si se quiere evitar la suspensión de pagos een este mes de abril.
En Berlín además, la sensación con Alexis Tsipras empeoró. En los mercados, en reacciones recogidas por Hechos de Hoy, se estimó como una provocación del primer ministro griego el anuncio de la deuda pendiente de Alemania por crímenes cometidos en la ocupación nazi. Alexis Tsipras lo ha cuantificado en 278.700 millones de euros, que es una cifra príxima al PIB griego y superior al importe total de los dos rescates a Grecia.




