Mazazo al sólido clima surgido en la reciente Cumbre de las Américas en torno al proceso de paz y las expectativas abiertas con los logros en las conversaciones de La Habana.
Un gran impacto en la opinión pública en Colombia del ataque de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) contra una unidad militar en el departamento de Cauca. El ataque se produjo cuando esta unidad cumplía una misión de control en la vereda La Esperanza, corregimiento de Timba, a dos horas de la cabecera urbana de Buenos Aires, en el norte del Cauca.
Once militares muertos y veinte heridos de diversa consideración en este ataque de la columna conocida como Miller Perdomo. Durante años, en el análisis de expertos, han conseguido dinero para las FARC con el narcotráfico en la región del Naya, en los límites del Valle y el Cauca. El jefe de esta columna es Luis Palomino Masmela, alias Juvenal.
En una declaración al país, el presidente Juan Manuel Santos ordenó reanudar los bombardeos contra las FARC. Desde la Base Aérea Marco Fidel Suárez, en Cali, expresó su dolor, su repulsa al ataque de las FARC y su condena. "Que les quede claro a las FARC que no me voy a dejar presionar por hechos infames como este para tomar una decisión de cese al fuego bilateral".
"A los actores del infame hecho los vamos a perseguir. He ordenado a las Fuerzas Armadas levantar la orden de bombardeos hasta nueva orden. A ustedes comandantes les he ordenado todas las medidas necesarias para proteger a la población civil y a las tropas", dijo el presidente.
"Expresamos nuestra más profunda solidaridad a los parientes de los soldados que dieron su vida en defensa de la patria. El incidente fue producto de un ataque deliberado y viola la promesa de la tregua unilateral", declaró Juan Manuel Santos al país.
En una conferencia de prensa, el fiscal general, Eduardo Montealegre, dijo que las FARC cometieron un "crimen de guerra". Aseguró que fue una “grave violación al Derecho Internacional Humanitario”.
El ataque en el Valle del Cauca tiene una obvia gravedad. Impacta de lleno en el clima emocional y político que rodea desde hace dos años y medio el diálogo de paz. Juan Manuel Santos se traslado a la ciudad de Cali para celebrar un Consejo de Seguridad. Se reunió con el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón y los comandantes de las Fuerzas Militares. Expresó su pesar a las familias de las víctimas y se mantuvo informado sobre los militares heridos.
En medio de un clima de pasión y controversia, analistas políticos, en informaciones recogidas por Hechos de Hoy, subrayaron la importancia de clarificar y acelarar posiciones en las conversaciones de La Habana con el decidido empeño de avanzar más rápidamente. En Ciudad de Panamá es la impresión que pudo recoger Juan Manuel Santos junto al apoyo general al proceso que busca la paz definitiva para el país.




