El expresidente, actual senador y también protagonista de la biografía autorizada Oveja negra al poder, José Mujica, estuvo en la Feria del Libro donde no tuvo reparos para hablar de la jefa de Estado, Cristina Kirchner, a quien esta vez la comparó con "una araña mala".
El libro que cuenta su vida durante la Presidencia uruguaya entre 2010 y 2015, escrito por los periodistas Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz, recoge duras palabras de Mujica sobre Cristina Kirchner en momentos de tensión bilateral entre Argentina y Uruguay. Es por ello que el expresidente expresó su "íntimo respeto" por la mandataria argentina y lanzó sus apreciaciones sobre Kirchner.
"La he visto enojada como una araña mala, como ofendida, como dolorida. Después, naturalmente, siempre ha defendido los intereses que considera que pertenecen a la nación argentina. A mi juicio tal vez a veces acertadamente y otras veces equivocadamente ", aseguró Mújica.
El expresidente lamentó también el "machismo" escondido en la sociedad y denunció que "es como si no pudiéramos aceptar que las mujeres gobiernen o manden". Hay que recordar que su mujer, la senadora Lucía Topolansky, buscará el próximo domingo convertirse en alcaldesa de Montevideo.
Las relaciones entre los vecinos Argentina y Uruguay sufrieron su mayor crisis tras la instalación de un pastera en la fronteriza ciudad de Fray Bentos, en el límite entre Argentina y Uruguay, en 2005, que derivó en un reclamo argentino ante la corte de La Haya. El tribunal determinó que la planta no contaminaba pero que Uruguay no había informado debidamente a su vecino sobre los detalles de la construcción.
Respecto del título elegido para el libro, comenzó relatando que "enajenas tu libertad cuando está comprometida a pagar cuotas y más cuotas", y aclaró que "no quiero hacer una apología de la pobreza, detesto la pobreza crónica, estoy haciendo una apología de la libertad".
"Estuve diez años en un calabozo, estuve siete sin un libro; la noche que me ponían un colchón estaba contento. Y aprendí a resistir, a vivir. Me preguntó un periodista, cuando salí Presidente, si yo estaba feliz. Feliz estaba cuando salí de la cárcel, hermano. Es incomparable: el color del sol, del pasto, del transcurrir de la vida, que es al final lo único que hay que llevarse, la familia, los hijos, los amigos”, comentó.
“Todo lo demás, en mi filosofía, es puro espamento. Naturalmente yo sé que esta manera de pensar es de una oveja negra, y entonces escriben este libro porque soy raro", explicó, y el público explotó en un aplauso que fue cortado por el propio orador. "Muchos de ustedes me van a aplaudir y no me van a dar pelota. Soy absolutamente consciente", aseguró.
"La peor patología de nuestro pueblo es la tendencia masificada del mundo entero en no creer en la política y este es un mal que nos aqueja a todos, que nos envuelve, peligroso mal que abre las puertas para los hombres insustituibles o para cualquier cosa. Porque dejar por el suelo la política es dejar la herramienta que nos puede ayudar colectivamente a andar. Atrás de eso viene un descreimiento de los partidos", afirmó.
"Yo no vengo a opinar contra los hombres que les gusta mucho la plata. Cada cosa en su sitio y cada cosa en su lugar. Puede ser muy útil gente que lucha por la multiplicación de la riqueza y empuja el trabajo, la producción, el adelanto tecnológico, me rebelo cuando las cosas se entreveran, cuando las decisiones políticas se toman para hacer plata", aclaró.




