Todo lo que rodea a Joaquín Guzmán Loera, El Chapo Guzmán, esta rodeado ahora de misterio. La Administración de Enrique Peña Nieto no olvida el daño a su imagen, y a la de México como país, que causó su última fuga.
El rumor que rodeó a esta operación secreta de traslado nocturno, un operativo en el que se movilizó la Policía Federal y el Ejército, apunta a su próxima extradición a Estados Unidos.
En Estados Unidos hay abiertas siete causas criminales, la mayor en un juzgado de Nueva York. El Chapo Guzmán sabe que, si sus abogados no lo paran, tendrá la misma suerte que el exjefe del Cártel del Golfo, Osiel Cárdenas, El Mata Amigos, y Edgar Valdez, La Barbie. El Chapo Guzmán y Miguel Ángel Treviño, exlíder de Los Zetas, están en la lista.
Ser extraditado a Estados Unidos supondría el fin de sus contactos con poderosos círculos del crimen organizado en México. En Ciudad de México se confirmó su traslado en el último momento, y en un marco de secretismo.
El Chapo Guzmán fue recluido en el Altiplano, en el municipio de Almoloya de Juárez, tras su captura el 8 de enero en su estado natal de Sinaloa. Sucedió seis meses después de que se fugara del mismo penal a través de un túnel de 1,5 kilómetros que conectaba su celda con una casa a medio construir.
En la bueva relación entre Estados Unidos y México, asunto subrayado por Hechos de Hoy, va a pesar la personalidad de la embajadora Roberta Jacobson. Las cuestiones de seguridad en la relación bilateral son cruciales. Hasta el final del mandato de Barack Obama, Roberta Jacobson, será una embajadora muy influyente y de peso tanto en Washington como en Ciudad de México.




