Javier Fernández puso todo su empeño este viernes en mejorar su actuación en el programa corto del jueves pero no fue suficiente para lograr esa medalla olímpica que casi, casi tocó con la punta de los dedos. Hubiera sido la tercera para España en unos Juegos Olímpicos de Invierno, las únicas hasta ahora se lograron en esquí, primero fue Paquito Fernández Ocho y años después su hermana Blanca.
Javier finalizó el ejercicio corto con sabor agridulce y salió a por todas en los libres pero no le salió perfecto, como a ninguno de los finalistas. Pese todo, sonreía confiado mientras esperaba la valoración del jurado con una flor roja en la oreja y acompañado de la vicepresidenta de la Federación Española de Hielo, Gloria Estefanell. Su nota fue abucheada por parte del público y la cara se le mudó a Javier. Se quedó blanco. Faltaban todavía los mejores y su nota quedó corta sobre todo en la valoración técnica donde penalizó el hacer un triple en lugar del último cuádruple esperado. En total, 253.92, a menos de dos puntos del tercer clasificado, el kazajo Denis Ten.
Esto son los Juegos Olímpicos y ninguno de los finalistas fue perfecto. El ganador del oro, el japonés Yuzuru Hanyu incluso se cayó dos veces, en los dos primeros intentos de cuádruples, y pese a todo subió a lo más alto del podio, seguido por el canadiense Patrick Chan.
"Claro que da rabia la cuarta posición. Me hubiese gustado traer la medalla a España. Me he quedado a un escalón y tendré que esperar a Corea -el Mundial- para subirme. En 4 años he subido 10 posiciones", comentó tras el primer momento de decepción.




