Japón vivió con dolor el nuevo balance de las autoridades de 22 personas muertas y mil heridas de diversa consideración tras un terremoto de 7.3 grados en la escala de Richter que sacudió este sábado la prefectura de Kumamoto, en el suroeste del país. Han sido dos fuertes terremotos y su cadena de réplicas. Hay personas atrapadas bajo los escombros y desaparecidas en aludes. El miedo y pánico de 2011 volvió con fuerza.
La cadena de televisión NHK, y la agencia de noticias Kyodo, indicaron que estas cifras se suman a los diez muertos y mil heridos que dejó otro temblor registrado el viernes. El terremoto de este sábado se produjo un día después de un sismo de 6.2 grados en la escala de Richter en la misma zona.
De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), el temblor tuvo lugar en torno a la 01:25 horas locales, a unos 12 kilómetros de profundidad. En algunas áreas el terremoto tuvo efectos del nivel 6 plus en la escala sísmica nipona (con niveles de 0 a 7).
Son los terremotos más importantes desde marzo de 2011, activándose rápidamente las alertas de tsunami. Pánico por los seísmos y sus réplicas. Las autoridades han activado equipos de rescate porque se confirmó a 53 personas atrapadas bajos los escombros y 23 enterradas por un deslizamiento de tierra en Minamiaso, en Kunamato.
El Ministerio de Defensa ha desplegado 20.000 efectivos en misiones urgentes de rescate, socorro y ayuda en las zonas afectadas. La única central nuclear en activo de Japón está ubicada en la misma región, aunque las autoridades han confirmado que no hay irregularidades en las instalaciones y que los dos reactores continúan operando.
Entre los efectos colaterales, masivos desalojos, viviendas sin electricidad, y desconexión de las líneas de gas. Se cerró además el aeropuerto de Kumamoto. Los servicios de tren de alta velocidad Shinkansen quedaron suspendidos.
Sorpresa y preocupación en Tokio
En Tokio, sorpresa y preocupación por la nueva zona de catástrofe en la prefectura de Kumamoto pse a las medidas antísimicas y los planes de acción con las dramáticas experiencias que acumula Japón.
En alerta el centro de gestión de desastres de la prefectura de Kumamoto y la Agencia Meteorológica de Japón (JMA). Es el primer terremoto que alcanza el nivel 7 en la escala nipona desde el potente seísmo del 11 de marzo de 2011. Se vivió entonces un pavoroso tsunami en la costa del nordeste nipón. Provocó en Fukushima la peor crisis nuclear desde Chernóbil.
El ministro portavoz del gobierno, Yoshihide Suga, reportó que no hubo incidencias en la central atómica de Sendai, -que es la única de Japón que tiene actualmente reactores en funcionamiento como ha destacado Hechos de Hoy-. Un aluvión de llamadas ciudadanas. Y la pesadilla que volvió de derrumbes y edificios agitados de forma violenta. El retorno dramático a Japón de los peores recuerdos de 2011.




