"Cataluña necesita un Gobierno definitivo y sin tardar. No tiene sentido que el Parlament haya empezado a trabajar y que haya un Gobierno en funciones". Estas fueron las primeras palabras que pronunció Artur Mas en su intervención durante su segundo debate de investidura en el que intentó ganar los votos de la CUP para ser elegido.
Mas señaló “la rapidez” con la que “Madrid está actuando” y manifestó su pesar por la tardanza del parlamento catalán a la hora de elegir un jefe de Gobierno. No obstante, quiso detallar las dos ofertas que puso encima de la mesa a la CUP. La primera consiste en ceder parte de sus atribuciones en la figura de tres vicepresidentes: Oriol Junqueras, Raül Romeva y Neus Munté.
"Esto ya ha funcionado en otros momentos de manera puntual", recalcó. La segunda es que el Gobierno catalán que salga elegido de este debate (si sale) presente voluntariamente dentro de diez meses, "después del primer periodo de sesiones, una moción de confianza para que el Parlamento catalán evalúe su gestión”.
Tras las palabras de Mas, Inés Arrimadas, de Ciudadanos, abrió el turno de réplicas de los grupos parlamentarios. Sus primeras palabras quisieron hacer memoria en los problemas de corrupción en Cataluña. “El TC ha suspendido ese plan tan fantástico que ustedes tienen para los catalanes”, señaló en referencia a la desconexión con España.
“Están poniendo en peligro el Parlamento”, indicó al mismo tiempo que resaltó que “eso pone en peligro a ciudadanos y a funcionarios de a pie de Cataluña”. Arrimadas quiso también hacerle ver a Mas la opinión que Estados Unidos tiene sobre dicha “desconexión”. “¿Sabe lo que ha dicho el Financial Times? Que lo que está pasando en Cataluña es una locura y que usted es un chapucero”, resaltó.
El discurso de la líder de la oposición criticó duramente que el líder de Convergencia confunda Cataluña “consigo mismo” al tiempo que le reprochó “la situación de incertidumbre que ha provocado”. Arrimadas también recordó los casos de corrupción en los que está Convergencia y criticó las negociaciones con la CUP, así como la propuesta de una “Generalitat coral” con tres vicepresidentes que Mas realizó al partido de Baños para lograr la investidura.
“Usted está sobrepasando todas las líneas rojas. En política se puede hacer de todo, pero no se puede hacer el ridículo”, reprochó Inés Arrimadas al tiempo que le recordó la frase de Josep Tarradellas. “Todavía estamos a tiempo de que usted deje de pensar en su persona y piense en los siete millones y medio de catalanes”, subrayó.
“Pero si da un paso más, se lo juro que no se lo va a perdonar nadie. No intente usted pasar a la historia a cualquier precio. No le entregue Cataluña a la CUP. La resolución que ustedes plantearon el otro día no la pueden aplicar. La ha suspendido el Tribunal Constitucional”, insistió.




