La atención mediática se centró sobre Pedro Sánchez. Mariano Rajoy, en un corto discurso, advirtió a la oposición de que también es responsable de la estabilidad. Antonio Hernando recordó a los 84 diputados del PSOE que todos deben abstenerse en la segunda votación del sábado.
En el arranque del debate de investidura, los focos estuvieron sobre Pedro Sánchez. Volverán aún con mas fuerza cuando el sábado tenga que pronunciarse, de forma personalizada, y en voz alta y clara, si se abstiene para la investidura de Mariano Rajoy o la rechaza.
Si optara por el rechazo, sería una decisión grave, de enfrentarse al Comite Federal. En un exsecretaro general del Partido Socialista Obrero Español se convertiría en un gesto y decisión sin precedentes.
"Camino del Congreso. Mañana votaré no a Mariano Rajoy junto a mis compañeros y compañeras", anunció en su cuenta de Twitter. Por lo pronto mantiene la incógnita de cuál será su postura en la segunda votación y si acatará o no el mandato del Comité Federal de abstenerse para facilitar el gobierno de Mariano Rajoy. "El sábado será otro día", fue su única declaración. Fue hiriente el frío saludo a Antonio Hernando, casi de forma despectiva.
Su presencia en el Congreso de los Diputados supuso su reaparición en público desde su dimisión como secretario general del PSOE el pasado día 1. Ocupó un asiento en la cuarta fila del hemiciclo en la zona del grupo socialista tras llegar escoltado por César Luena, uno de su más estrechos colaboradores.
Antes del comienzo de la sesión de investidurano participó en la reunión del grupo socialista en la que el portavoz parlamentario, Antonio Hernando, comunicó a los diputados que deberán obedecer al Comité Federal y abstenerse en bloque. Antes de esta reunión, envió una carta recordándoles la posición política adoptada.
– Ver también, Javier Fernández, decidido a sosegar la tensión entre PSOE y PSC (Hechos de Hoy)




