Francisco Granados, exconsejero de la Comunidad de Madrid, ha sido trasladado de la prisión de Soto del Real a la de Estremera. Su socio y amigo, David Marjaliza, ha sido conducido al centro penitenciario de Aranjuez. El presidente de la Diputación de León, Marcos Martínez, ha sido llevado a la cárcel de Navalcarnero.
Fuentes penitenciarias hablaron de razones organizativas y de buen orden en la cárcel de Soto del Real. En círculos jurídicos, según informaciones de Hechos de Hoy, no se minimizó el poder de Francisco Granados y sus influencias, estimándose peligroso que estuviera junto a muchos internos en el marco de la trama de corrupción municipal y regional destapada en la Operación Púnica.
Francisco Granados y David Marjaliza habían ingresado en la prisión de Soto del Real, tras ordenarlo así el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, que sostiene que ambos eran cabecillas de la trama de corrupción destapada en la Operación Púnica. Todas las prisiones donde se han realizado los traslados son cárceles de la Comunidad de Madrid, porque los internos tienen que estar a disposición del juez de la manera más practica y accesible.
En prisión incondicional se encuentran el presidente de la Diputación de León, Marcos Martínez (PP); el alcalde de Valdemoro, José Carlos Boza (PP), uno de los supuestos cabecillas de la red y conseguidor de contratos públicos, Alejandro de Pedro; la mano derecha de Marjaliza, Ana María Ramírez, y un directivo de Cofely, Pedro García.
También están en Soto del Real el empresario José Luis Huerta y el jefe de gabinete de la alcaldía de Parla Antonio Borrego, pero eludible con una fianza de 300.000 y 60.000 euros, respectivamente.




