De temible huracán sobre la costa Este de Estados Unidos a un auténtico diluvio sobre Carolina del Norte y Carolina del Sur. Un primer balance de 13 víctimas, 10 en Carolina del Norte y los otros tres en Carolina del Sur.
El Centro Nacional de Huracanes (NHC) situó a Florence a depresión pero advirtió que las "inundaciones repentinas y los desbordamientos de ríos continuarán afectando a una parte significativa" de Carolina del Norte y Carolina del Sur.
El gobernandor de Carolina del Norte, Roy Cooper, alertó del peligro de desplazarse en carretera. "Todos los caminos del estado están actualmente en riesgo de inundación", subrayó.
"Mientras los ríos sigan creciendo y la lluvia cayendo, las inundaciones se extenderán. Más y más condados tierra adentro están librando órdenes de evacuación obligatoria", insistió. Steve Goldstein, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, advirtió de lluvias desconocidas, épicas, algo nunca visto hasta ahora.




