Ha sido una operación que se estaba tejiendo con discreción con el telón de fondo de una discrepancia importante entre Javier Monzón, el ya expresidente, con el ministro de Defensa, Pedro Morenés. En el ambiente pesaba además una presidencia excesivamente larga. más de dos décadas, en una tecnológica en la que el tiempo es fugaz y todo lo devora a su paso.
Telefónica adquirió una participación directa del 3,16% del capital social de Indra, la tecnológica española, a la que se suma otro 3,01% adicional en opciones que se ejecutarán en los próximos meses. Con este 6,17% total, Telefónica se convierte en uno de los accionistas de referencia de Indra. Con el objetivo, según informaciones de Hechos de Hoy, de robustecerse aún con mayor proyección.
Reforzar a Indra como tecnológica española ha sido uno de los buenos consejos del ministro de Defensa, Pedro Morenés (que es uno de los independientes en el Gobierno de Mariano Rajoy), a La Moncloa.
En agosto de 2013 el Estado,compró a través de la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales), el 20% del Banco Financiero y de Ahorros (BFA), matriz de Bankia, por 337 millones. La Corporación Financiera Alba, controlada por el Grupo March, cuenta con casi otro 10% del accionariado. Ahora Telefónica, desde el primer momento de su aterrizaje, va ser el socio que influya de manera más decisiva en la gestión.
En la noche del miércoles, las informaciones apuntaban al relevo de Javier Monzón por Fernando Abril-Martorell. La compañía lo confirmó en la mañana de este jueves. Fernando Abril-Martorell (de Telefónica al Grupo Prisa y ahora a Indra) asume la sensibilidad de un cambio ordenado y de un liderazgo más decidido desde un primer momento.
Javier Monzón -fundador de Indra, tras la fusión de la empresa pública Inisel y de la privada Ceselsa, en 1992- ha estado más de dos décadas al frente de la compañía. Su relevo, en una tecnológica estratégica, se había convertido en una cuestión de primera relevancia. Telefónica, desde el primer momento, entra con fuerza en una tecnológica en el negocio clave de la ciberseguridad y la protección de bases de datos estratégicas.




