El Rey Felipe VI dio el primero caso. Siguió al pie de la letra lo que adelantó el discurso que abrió su reinado de tiempos nuevos. Abogó por la necesaria regeneración de la vida política, y ejemplaridad en las conductas de quienes tienen puestos de relevancia en en primer plano político, económico y social. Lo aplicó de forma directa a su hermana, la Infanta Cristina de Borbón y Grecia.
Felipe VI revocó el derecho que tenía la Infanta, imputada por delitos fiscales en el caso Nóos, para usar el título de duquesa de Palma de Mallorca. Fue un anuncio sorpresivo en la noche del jueves de la Casa del Rey.
Felipe VI tomó esta decisión unos días antes de cumplir el primer año en el trono y más de dos años después de la primera imputación de su hermana y en la antesala de la apertura del juicio oral. La medida se contempla en un real decreto, firmado por el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el propio monarca, que publica este viernes el Boletín Oficial del Estado (BOE).
La hermana del Rey era duquesa desde el año 1997, por decisión de su padre, Juan Carlos I, que firmó el real decreto (1502/1997, bajo Gobierno de José María Aznar).
A partir de la publicación del decreto, la hermana menor de Felipe VI ya no podrá utilizar el título, como tampoco su marido, Iñaki Urdangarin, que disfrutaba igualmente de la condición de duque de Palma de Mallorca y también está imputado por delitos más graves en el caso Nóos.
Es una situación dolorosa pero el Rey no ha dudado. Ha sido una decisión de respeto a la comunidad de Baleares, la isla de Mallorca y la ciudad de Palma de Mallorca. Pero también de exigencia en las conductas públicas.
A Felipe VI, como publicó Hechos de Hoy, le hubiera gustado ver en su hermana el gesto de la renuncia a sus derechos dinásticos, y de haber dejado ella misma el ducado de Palma. Al no hacerlo, actuó. Envió el mensaje más directo a la clase política spbre lo que es la aplicación del rechazo a la lacra de la corrupción. La ejemplariodad en las conductas es esencial. Son las personas las que deben tomar las decisiones y no esperar al fallo de los jueces.
La Casa Real comunicó tras la abdicación de Juan Carlos I, que la Familia Real quedaría limitada a los nuevos monarcas, Felipe VI y Letizia, sus hijas Leonor y Sofía, y los padres del Rey, don Juan Carlos y doña Sofía. De esta forma, las Infantas Elena y Cristina dejaron de ser miembros de la Familia Real, pasando a ser familiares del Rey Felipe VI, como hasta entonces lo eran las Infantas Pilar y Margarita, hermanas de don Juan Carlos.
El texto del Real Decreto
"Real Decreto 470/2015, de 11 de junio, por el que se revoca la atribución a Su Alteza Real la Infanta Doña Cristina de la facultad de usar el título de Duquesa de Palma de Mallorca
De conformidad con lo dispuesto en el artículo 6 del Real Decreto 1368/1987, de 6 de noviembre, sobre régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real y de los Regentes, he resuelto revocar la atribución a Su Alteza Real la Infanta Doña Cristina de la facultad de usar el título de Duquesa de Palma de Mallorca, que le fue conferida mediante Real Decreto 1502/1997, de 26 de septiembre.
Así lo dispongo por el presente Real Decreto.
Dado en Madrid, el 11 de junio de 2015
Felipe, Rey El Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy Brey"




