Felipe González se convirtió en la gran estrella del 40º Congreso del PSOE en Valencia. Ocupó todos los focos tanto sobre lo que dijo como sobre lo que se calló (y lo piensa de verdad).
Felipe González dejó claro que durante toda su vida ha sido una persona moderada salvo cuando se trata de oponerse a los tiranos, sean del signo que sean. Ua alusión muy clara a América Latina (Venezuela, Cuba y Nicaragua) pero también a otros escenarios más próximos.
Atención a los mensajes de Felipe González a Pedro Sánchez en directo, a la cara, y de forma pública.
Le ha instado que "construya un gran partido que represente a la sociedad", estimulando que se puedan expresar libremente los críticos.
A la vez se ha mostrado orgulloso de ser "de los pocos que quedan""de la generación del régimen del 78. "Es más, me gustaría que se inventara un premio para podérselo dar al inventor de la frase, aunque estoy seguro de que no nos ayuda su intención, pero sí su torpeza".
A la vez fue muy claro. "El presidente y secretario general sabe que estoy disponible, que digo lo que pienso y pienso lo que digo, y sabe que no interfiero".
"Mi lealtad es con el proyecto político que encabecé durante 23 años, y durante 13 años y medio como presidente del Gobierno y que ahora encabezas tú, Pedro Sánchez. ¡Adelante!".
No acudía a un congreso socialista desde 2014. Ahora ha sido rotundo: "Siempre he sido socialdemócrata".
Durante su larga alocución, de casi 40 minutos (en tono sosegado, muy distinto al empleado por José Luis Rodríguez Zapatero) se mostró alineado con el Gobierno apoyando la gestión de la pandemia. Dijo que a él jamás le tocó "gobernar una circunstancia tan compleja" como la COVID , y el "éxito" se ha debido al funcionamiento del sistema sanitario -el que montó el ministro socialista Ernest Lluch, recordó, en los ochenta- y al avance de la vacunación, y eso "distingue la gobernanza de la crisis en España".
Reclamó, insistió y subrayó, que se "estimule" dentro del PSOE "la libertad de expresarse críticamente", la libertad para "opinar lo que se piensa".
Especialmente se reivindicó (frente a Podemos) como un orgulloso representante del "régimen de 1978",
Subrayó que el PSOE ha de ser "un instrumento al servicio de la sociedad", y si no lo es no servirá como partido". Insistió en que los socialistas han de defender la Constitución y el orden jurídico "como base de la convivencia", y si alguien "quiere cambiar las reglas del juego", debe ·"cumplirlas" (una referencia muy directa a Esquerra Republicana de Cataluña, ERC).
Reivindicó su libertad de pensar, sin que le interpreten. "De mí se dicen muchas tonterías. Las soporto bien, pero las soporto menos si son de los nuestros. Es el fundamento de la libertad lo que nos enriquece. No digo todo lo que pienso. Pero cuando no me callo quiero que sepáis que me siento libre porque digo lo que pienso, y me siento responsable porque pienso lo que digo, aunque eso no garantiza que no me equivoque".
Fue el momento en que Felipe González lr instó a Pedro Sánchez a que "estimule" dentro del PSOE "la libertad de expresarse críticamente", la libertad para "opinar lo que se piensa y la responsabilidad de pensar lo que se dice cuando se habla".
"Así se construye la unidad en un partido que representa a la sociedad, porque queremos una sociedad que sea capaz de tener una opinión crítica y fundamentada, no una opinión banal de la última ocurrencia", apuntó.





