1. Inicio
  2. Opinión
  3. Comunidad de blogueros
  4. La familia Bélier, CODA ganadora, y la gala de los Oscar
Un Oscar para un remake. (Ilustración: L. A. Serrano)

Un Oscar para un remake. (Ilustración: L. A. Serrano)

EL MÉRITO ES DE OTROS

La familia Bélier, CODA ganadora, y la gala de los Oscar

Qué triste que lo más comentado fuera una disputa pandillera cuando había cosas remarcables: los Oscar merecidos al actor sordo Troy Kotsur, el de directora a Jane Campion, y pudimos ver a Zendaya más veces que en Dune.

Hechosdehoy / Luis Alberto Serrano

Siempre pico y eso que me lo repito machaconamente: “el año que viene no veo la Gala de los Oscar”. Pero es más fuerte la pasión por el cine y vuelvo a caer en la trampa. Es aburrida, con un humor grueso del que después hablaremos, repetitiva, año tras año. Y siendo el escaparate mundial de la creatividad, cada vez es menos original.

Eso sí, los escenarios son increíbles. Ojalá pueda trabajar algún día con tal despliegue de medios. En esta 94ª edición, además, la calidad de las películas no ayudaba. Ganó el Oscar a la Mejor Película, la más amable de todas: CODA (¿una película de Sian Heder?).

El mérito se los llevan otros
           
Ya tenemos polémica. Pero es un reflejo de la propia realidad que vivimos en nuestro vida. Se premia igual al que trabaja día a día que al que llega en el último momento y se copia. ¿Cuántas veces no vemos (o sufrimos en nuestras propias carnes) que el mérito al verdadero esfuerzo, se los llevan otros?

La mayoría de ellas, el jefazo se eleva con el premio por un trabajo en el que él solo ha tenido que poner dinero o dar palmaditas en la espalda para que todo vaya bien; cuando todo el talento y la lucha lo han realizado personas que quedarán en el anonimato. Pues eso pasa con este premio, y me sabe mal.
           
¿Porqué digo esto? Porque no veo a nadie valorando a los verdaderos artífices de este film. CODA es un remake de la brillantísima película francesa La familia Bélier. Y oigan, le dan el Óscar al Mejor Guion Adaptado a la guionista-directora Sian Heder y no le reconocen la autoría a Stanislas Carre de Malberg (autor de la primera versión del guion o a Victoria Bedos que fue la inspiradora de la idea).

Incluso, si me apuran, reconocer que el impecable trabajo de Eric Lartigau, como director de la versión francesa, para que esa historia mereciera ser llevada al cine americano. Pues no, todo el mérito es para Sian Heder que, pese a que ha hecho un peliculón, lo recalco; no deja de ser una copia que no ha reconocido el esfuerzo de todos en la justa medida que se debiera.

Este es el segundo remake que gana el gran Oscar. Y me quedo con la misma sensación de la noche que lo hizo Infiltrados de Martin Scorsese. Ni de lejos la merecía, teniendo obras de arte compitiendo como Babel, la impresionante película del mexicano Alejandro González Iñárritu; o la encantadora Pequeña Miss Sunshine que no me cansaré de ver nunca.

Una gala aburrida hasta el bofetón
           
Del resto de la Gala ya está todo dicho. Aburrida hasta el bofetón de Will Smith a Chris Rock. Ya he escrito sobre ello. El chiste que hizo sobre la calvicie de Jada, esposa del nominado por el papel del padre de las hermanas Williams, era malo y mal educado. Y, el Principe de Bel-Air, respondió a la violencia emocional con violencia física. Y ahora, hay debate.

Qué triste que lo más comentado de la ceremonia fuera una disputa pandillera cuando había cosas remarcables: los Oscar merecidos al actor sordo Troy Kotsur (por CODA), el de directora a Jane Campion (por El poder del perro), pudimos ver a Zendaya más veces que en la película Dune o el ramillete de premios técnicos que acaparó la superproducción del año y, el que para mí fue el momentazo más espectacular de la Gala del que poco se habla: el número musical de No se habla de Bruno.

Dos posdatas

La primera, que tras las disculpas públicas de Will Smith y tras yo haber dicho que no vería ninguna película más de él, me retracto. Creo que equivocaciones cometemos todos y se merece una segunda oportunidad (una tercera no, pero no hacerlo una segunda nos convertiría en peores personas que la persona juzgada).

La segunda es que la semana que viene me vuelvo a ver La familia Bélier. ¿Quién se apunta?
 

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
You need to agree with the terms to proceed

twitter facebook smarthphone
Menú