El Ministerio de Asuntos Exteriores convocó al embajador de Venezuela en Madrid, Mario Isea, para trasladarle su malestar y rechazo por las declaraciones del presidente Nicolás Maduro, quien tachó de "racista" al jefe del Gobierno español, Mariano Rajoy. El diplomático fue recibido por el director general para Iberoamérica, Pablo Gómez de Olea, al encontrarse ausente el secretario de Estado del área, Jesús Gracia.
De esta manera, el Gobierno trasladó al embajador que considera "intolerables" las últimas declaraciones, insultos y amenazas proferidos por el presidente Maduro contra España."Las autoridades españolas han sido y serán siempre respetuosas de la dignidad de las personas que ocupan cargos de Gobierno en Venezuela”, comunicó el Ministerio de Exteriores.
Se ha trasladado al embajador que este tipo de declaraciones e insultos no contribuyen a un mínimo entendimiento entre dos gobiernos que representan a dos pueblos unidos históricamente por estrechos lazos", continuó explicando el organismo en un escrito a través de la Oficina de Información Diplomática.
Según Exteriores, el embajador venezolano “ha tomado nota” de estos mensajes y los trasladará a Caracas. Hasta ahora, el Gobierno español optaba por permanecer callado ante los ataques de Maduro, para evitar perjudicar los intereses españoles en Venezuela pero fuentes diplomáticas indicaron que no pueden ignorarse los insultos a un presidente y a todo un Parlamento.
El secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, José Luis Ayllón, indicó este mismo miércoles que "acusar a un Gobierno, a un político, a un partido o a toda una Cámara por defender la libertad y que haya pluralidad en las democracias está absolutamente fuera de lugar".
"Que las Cortes españolas vayan a opinar sobre su madre, pero que no opinen de Venezuela", clamó Maduro, después de que el Congreso aprobase una proposición no de ley en la que reprueba el encarcelamiento de líderes opositores venezolanos, como los alcaldes Leopoldo López y Antonio Ledezma, que reclama su liberación.
Maduro acusó a Rajoy de estar "detrás de todas las maniobras contra Venezuela" y anunció "respuestas integrales" para "dar la batalla a Madrid".El Gobierno venezolano ya retiró a su embajador en Madrid en otoño pasado, después de que Rajoy recibiera a la esposa de López, pero este regresó en febrero.




