La violencia azota de nuevo a Kiev tras tres semanas de tensa calma y cuando el desalojo del Ayuntamiento por parte de los opositores el pasado fin de semana hacía prever un acercamiento entre Gobierno y manifestantes. Pero estos han vuelto con toda su furia rompiendo este martes un cordón policial en la inmediaciones de la sede del Parlamento. De este modo se desató una nueva batalla campal entre opositores y fuerzas antidisturbios en la capital ucraniana que ya se ha saldado con al menos cinco muertos y unos 150 heridos.
Y todo ello un día después de la visita -satisfactoria- de Vitali Klitschko a Alemania para hablar con Angela Merkel y en el mismo día en el que Vladimir Putin transfirió de nuevo 1.500 millones de euros de apoyo al presidente Yanukovich.
Los choques principales de este martes se produjeron en la calle Grushevki -escenario de violentos disturbios el pasado mes de enero, como recogió Hechos de Hoy– cuando la policía intentó impedir el paso de una marcha multitudinaria convocada por la oposición para demandar que se restituya la Constitución de 2004 para recuperar el sistema presidencial-parlamentario.
También se han producido enfrentamientos en un importante cruce de la capital, donde unos 2.000 manifestantes trataron de superar las barreras policiales lanzando adoquines contra los agentes antidisturbios que respondieron con gases lacrimógenos.
Otro grupo grande de manifestantes opositores asaltaron la sede del partido del presidente, Víktor Yanukóvich, en Kiev lanzando cócteles molotov y adoquines, y forzando a golpes de hacha la puerta de un garaje situado en el patio. Al frente de la marcha iban destacamentos de "autodefensa" creados por los opositores, que exigen la renuncia de Yanukóvich desde hace casi tres meses.
Los tres grupos parlamentarios opositores, Batkivshina, UDAR y Svoboda, habían anunciado que en la sesión de este martes de la Rada Suprema, el Parlamento, exigirían la restitución de la antigua Carta Magna, pero será difícil que logren incluir en el orden del día el debate sobre la reforma constitucional.
Según el líder del opositor partido UDAR, Vitali Klitschko, volver a la Constitución de 2004 sería el "primer paso" para superar la crisis en que se encuentra el país. Además de la reforma constitucional, que recortaría los poderes del jefe del Estado en favor de los del Legislativo, la oposición reclama la celebración de comicios presidenciales y parlamentarios anticipados.
Klitschko realizó el lunes una visita relámpago a Alemania donde se entrevistó durante una hora con la canciller Angela Merkel, una reunión que le dejó muy satisfecho. Klitschko aseguró que volvía satisfecho a Ucrania porque recibirá ayuda. "Alemania está dispuesta a acompañar a Ucrania en su camino hacia la democracia", manifestó. "Es muy importante contar con buenos amigos", comentó antes de su regreso a Kiev.




