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De menos a más, para acabar con una de las finales más plácidas de una generación de oro, con permiso de la que nos llevó al mayor de nuestros hitos, el Campeonato del Mundo en Saitama en 2006. Una generación que empezó a enseñar las uñas en 1999 con el Mundial juvenil de Lisboa y que marcará una época difícilmente repetible, ahora toca soñar con Río 2016.
Oro en 2009, oro en 2011, un meritorio bronce en 2013 y de nuevo oro en 2015, cuando todos les daban por muertos tras una ronda preliminar llena de dudas y pasando por la mínima en el último segundo. España fue de menos a más y tras el golpe de autoridad de batir a la favorita, Francia, en su casa y con 27.000 espectadores en contra, salió con las ideas muy claras contra otro tapado, Lituania y dominó el partido de principio a fin.
La clase estuvo en una defensa, excelsa, con una concentración que no se perdió prácticamente en los 40 minutos de partido. Ahogando a
Lituania, el resultado no se vio peligrar ni cuando
España se atascó en el arranque del último cuarto, pero los deberes se empezaron a hacer desde el principio y de nuevo con
Pau Gasol como líder con 25 puntos, 12 rebotes y 3 tapones pero muy bien apoyado con todo el equipo.
El arranque fue apabullante y España marcó diferencias de 8 puntos desde los 4 primeros minutos y se escapaba claramente en el marcador ante una Lituania que no encontraba fórmulas de desatascar el partido. Mirotic con un triple puso una diferencia de 37-23, pero poco a poco la defensa lituana mejoró y su ataque encontró algunos huecos. Un triple del madridista Maciulis, que formó parte del mejor quinteto del campeonato, maquilló el resultado al descanso en una diferencia de tan solo 8 puntos (41-33).
El único déficit, el rebote
La presión de España generaba muchos robos y opciones de tiro, pero la asignatura pendiente volvió a ser el rebote. Lituania consiguió 23 rebotes en la primera parte, 13 de ellos en ataque, que aunque lejos les mantenían con vida con más una opción de tiro en muchas de las jugadas.
Equilibrando el rebote los de
Scariolo recuperaron los 14 de renta (47-33, min. 24) y
Ribas añadió un triple poco después para el 52-35. El susto nos lo llevamos con
Rudy en un choque de trenes, un bloqueo de
Jankunas que no vio, el mallorquín a pesar de sus problemas físicos llevaba el partido más completo del Europeo, con buena anotación, defensa y robos.
Pero el partido fue muy bien manejado. Claver nos dio la mejor cara en algunos momentos, como con Grecia. Sergio Llull clavaba sus “mandarinas” marca de la casa y a pesar de un atasco en el arranque del último cuarto, el partido estaba sentenciado, ya que tampoco Lituania encontraba buenas opciones.
Momento para el aplauso de los héroes, especialmente el MVP Pau Gasol, final 80-63 y una celebración con foto histórica de Felipe VI rodeado de nuestros héroes. Casi nadie apostaba por ellos y nos han vuelto a llevar a lo más alto. Toca soñar con el oro en Rio 2016 tras dos platas en Pekín y Londres. Con esta generación histórica, es posible.