El Gobierno lo tiene claro: no se niega por completo a la reforma de la Constitución pero exige que primero se haga un diseño claro para llevarse a cabo. Así, en la segunda sesión de control al Gobierno de la XII Legislatura, la vicepresidenta del Ejecutivo central, Soraya Sáenz de Santamaría, atendió a las peticiones de Podemos y PSOE para reformar la Constitución con el objetivo de acometer la crisis territorial actual evidenciada con la cuestión catalana.
Santamaría se limitó a reclamar a los grupos que planteen en el Congreso sus propuestas de reforma para la “búsqueda del consenso” y “respetando las normas de convivencia”. La vicepresidenta recordó que reformar la Carta Magna “exige consenso previo en el diagnóstico de los problemas y en las soluciones”.
La primera interpelación sobre la reforma constitucional fue de la diputada del PSC, Meritxell Batet, que reclamó al Gobierno “acuerdo” y “acción”, al entender que “la renovación de la Constitución es urgente”. De esta manera, Batet insistió en reclamar el “derecho a convivir, a construir un proyecto ilusionante, y dejar de parapetarse en la Constitución y en la ley”.
Según la socialista catalana, “no puede ser que el Gobierno no tenga una respuesta para los ciudadanos de Cataluña, como no puede ser que la Generalitat no esté en la conferencia de presidentes”, por eso reclamó que se instauren los “cauces políticos” y en ellos propone una reforma de la Constitución porque “los catalanes nos lo merecemos y el resto de españoles también”.
También sobre la reforma constitucional se centró la pregunta del número dos de Podemos, Íñigo Errejón. Al ser preguntada sobre el Ejecutivo se va a unirse a una reforma consensuada, Santamaría le recordó que la Carta Magna ya se ha reformado dos veces “y las dos se ha hecho por iniciativa legislativa desde esta cámara”.
Errejón reclamó “actualizar y ensanchar” la Constitución “porque las políticas de su Gobierno han la han estrechado” en ámbitos como la autonomía municipal y la autonomía social. Además, advirtió de que su grupo no va a permitir que se vuelva a reformar sin que haya un referéndum al respecto.




