El rey emérito Juan Carlos I en los actos del relevo presidencial en Perú. Felipe VI encontró al mejor embajador. La relación de España con América Latina permanece como cuestión central de su reinado. Felipe VI no puede asistir, como sería su deseo a los hitos de la política exterior americana. Pero ha dejado en manos de su padre una misión de alta política.
Esta es la quinta investidura de un presidente latinoamericano a la que asiste el rey emérito. Juan Carlos I estuvo en las de Juan Manuel Santos (Colombia), Tabaré Vázquez (Uruguay), Mauricio Macri (Argentina) y Jimmy Morales (Guatemala).
Juan Carlos I viajó a Lima con el secretario de Estado de cooperación Internacional y para Iberoamérica de España, Jesús García. Se reunió con Pedro Pablo Kuczynski el día previo a su investidura como nuevo presidente de Perú entregándole un mensaje personal del Rey. Fue un mensaje de felicitación, expresándole los mejores deseos para su presidencia, junto con su interés para que puedan reunirse en breve.
Lo mismo hizo con el presidente saliente, Ollanta Humala. Fue en en este segundo acto cuando los micrófonos recogieron su respuesta a la pregunta de Humala de "¿cómo está Felipe?". "Preocupado", le contestó Juan Carlos I. "Está tratando de poner de acuerdo ahí a los partidos políticos", explicó el rey emérito.
En Lima el rey emérito asistió a la cena oficial ofrecida por Ollanta Humala y su esposa, Nadine Ortega, a la que asistieron el presidente de Paraguay, Horacio Cartes; el presidente de Argentina, Mauricio Macri; y el presidente de Unasur, Ernesto Samper.
– Ver en Hechos de Hoy, Mariano Rajoy acepta explorar un gran pacto o gobernar en minoría.




