En los hechos de hoy, sábado 19, una gran batalla entre la Casa Blanca y el Tribunal Supremo (SCOTUS) de Estados Unidos.
El primer gran pulso. El Tribunal Supremo de Estados Unidos impide a Trump deportar inmigrantes con una ley de guerra de 1798. Los jueces prohíben la expulsión de un grupo de venezolanos detenidos en Texas mientras su caso se analiza en los tribunales.
Máxima atención de los analistas políticos en Estados Unidos al gran pulso y batalla que abre con el telón de fondo del caso Kilmar Ábrego García como destacó Hechos de Hoy.
El Tribunal Supremo (la Corte Suprema, SCOTUS) suspendió las del deportaciones bajo la Ley de Enemigos Extranjeros.
La medida congela la acción en un caso de rápido desarrollo que involucra a un grupo de inmigrantes en Texas que dicen que la Administración Trump estaba trabajando para expulsarlos. Por su parte Van Hollen anunció que Ábrego García describió estar “traumatizado” en la mega prisión de El Salvador.
Un juez emitió una orden de restricción temporal contra la deportación de más de 100 estudiantes internacionales cuyas visas fueron revocadas. ¿Por qué se revocan tantas visas? La Administración Trump utiliza un documento de viaje para expulsar a estudiantes y educadores. Un ciudadano estadounidense afirma que él y su esposa fueron detenidos sin explicación tras regresar de Canadá.
El gran pulso
El Tribunal Supremo suspendió la deportación de inmigrantes en base a la Ley de Enemigos Extranjeros. Todo estaba preparado para trasladarles a El Salvador y encarcelarlos en la prisión de alta seguridad de Nayib Bukele. La siniestra conexión entre Estados Unidos y El Salvador bajo la Administración Trump.
Se paralizaron los operativos que involucran a un grupo de inmigrantes en Texas. Denunciaron que la Administración Trump estaba trabajando para expulsarlos. La decisión del Tribunal Supremo contó con la oposición de los jueces conservadores Samuel Alito y Clarence Thomas.
Se abre un periodo de espera hasta que un tribunal inferior, el correspondiente al Quinto Circuito o distrito judicial de Estados Unidos, se pronuncie.
El juez James Boasberg
Los abogados de los inmigrantes (abogados de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles y de Democracy Forward) recurrieron a un juez federal en Washington, DC, James Boasberg en busca de ayuda de emergencia en el caso inicial que presentaron ante su tribunal impugnando el uso por parte del presidente Donald Trump de la Ley de Enemigos Extranjeros, una medida utilizada en el siglo XVIII en tiempos de guerra.
La decisión, en una Semana Santa frenética. marca la segunda vez que medidas de Trump llegan al Tribunal Supremo.
La disputa actual refleja con qué agresividad está dispuesta a actuar la Administración Trump para continuar con las deportaciones bajo la Ley de Enemigos Extranjeros, que permite al gobierno eludir algunos de los protocolos de los estatutos de inmigración que normalmente guían el proceso de deportación de inmigrantes que se encuentran ilegalmente en los Estados Unidos.
Por el momento el Tribunal Supremo ordenó a la Administración Trump que suspenda la deportación de venezolanos acusados de ser pandilleros en virtud de una ley de tiempos de guerra del siglo XVIII (1798).
Todo lo que se está desarrollando es muy importante. Un tribunal federal de apelaciones también ha impedido a Trump seguir adelante con la eliminación de la protección legal temporal, conocida como TPS, de unos 350.000 migrantes venezolanos que quedarían en riesgo de deportación inminente.
Trump ha invocado la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798 y acusado a la banda venezolana Tren de Aragua (TdA) de “perpetrar, intentar y amenazar con una invasión o incursión predatoria” en territorio estadounidense.
La última vez que se invocó fue en la Segunda Guerra Mundial, cuando personas de ascendencia japonesa fueron encarceladas sin juicio, y miles de ellas fueron enviadas a campos de internamiento.
De los 261 venezolanos deportados hasta el 8 de abril al CECOT, Centro de Confinamiento del Terrorismo, la prisión de máxima seguridad en El Salvador -o vivir en un infierno- , 137 fueron expulsados en virtud de la Ley de Enemigos Extranjeros, dijo un alto funcionario de la administración a CBS News (el socio estratégico de la BBC en Estados Unidos).
La demanda de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), que dio lugar a la orden del sábado, señaló que los hombres venezolanos detenidos en el norte de Texas habían recibido notificaciones en inglés, a pesar de hablar solo español. Según la ACLU, se les notificó que serían deportados de forma inminente. Y se les ocultó que tenían derecho a impugnar la designación en un tribunal federal.
“Sin la intervención de este Tribunal, decenas o cientos de miembros de la clase propuesta pueden ser expulsados a una posible cadena perpetua en El Salvador sin ninguna oportunidad real de impugnar su designación o expulsión”, afirma la demanda.
Para analistas políticos y económicos, Trump esta dañando gravemente la reputación de Estados Unidos en el mundo.





