Difícilmente navega el Gobierno en las aguas de la exdoctrina Parot y de las críticas de la izquierda a las víctimas del terrorismo, calificadas sin ambages como el Tea Party español. Este asunto no lo abordó nunca con claridad Mariano Rajoy, como líder de la oposición y hoy como presidente del Gobierno. Ni tampoco definió la relación exacta sobre estas cuestiones entre el Partido Popular y el Partido Nacionalista Vasco, y lo que se ha hablado sobre la mesa y debajo de ella.
En San Sebastián (ver en Hechos de Hoy, Dimisión en el Ministerio del Interior y controversia en redada de la Guardia Civil ), el PSE-EE unió su voto al de Bildu y el PNV en una declaración institucional que considera que operaciones policiales como la desarrollada en el País Vasco y Navarra "suponen un obstáculo en el actual contexto político". En Bilbao habrá este sábado al final una marcha con los etarras excarelados y a favor de los presos de ETA (Euskadi Ta Askatasuna). El juez Pablo Ruz inicialmente aprobó la concentración. Dejó en manos del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco la decisión final. Este prohibió la concentración. Rápidamente un particular registró la nueva concentración. Sale la calle autonomía para terminar ante el Ayuntamiento.
En la estrategia de ETA y sus satélites políticos, el movimiento Tantaz tanta (gota a gota) desconovocó su iniciativa a favor de los presos de ETA para adherirse a la nueva convocatoria. A esta nueva marcha se han unido PNV y Sortu, lo que es el nacionalismo moderado y el nacionalismo radical que lideran Andoni Ortuzar y Hasier Arraiz.
Al final el Gobierno se ha encontrado de nuevo en el escenario más difícil ante la avidencia de que hay un problema de fondo de coordinación política y liderazgo en La Moncloa. Si Mariano Rajoy adolece de ello le hubiera venido muy bien un vicepresidente o vicepresidenta de análisis fino e inmediato y constante presencia mediática. Rajoy, y es su elección, optó por alguien pegado a la mesa de despacho y sus papeles en un gabinete de gestores y no de líderes. En Interior le hubiera hecho falta un espíritu florentino. Alfredo Pérez Rubalcaba, con sus defectos, y también virtudes, lo fue. Jorge Fernández Díaz, no.
La precisión de la vicepresdenta
¿Por qué se puso en marcha la redada de la Guardia Civil? Sobre este asunto, calificado de torpeza por parte del PNV, se pronuncio al fin la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. Precisó que se trata de una actuación "muy importante" y que ha supuesto un "importante trabajo" de Guardia Civil.
Sobre por qué se hizo tras el acto de excarcelados etarras en Durango, simplemente añadió que este tipo de actuaciones "no se organizan de la noche a la mañana" y que requieren de una "profunda preparación" por parte de las fuerzas policiales pero también del ámbito judicial. También la vicepresidenta aludió a la cuestión de fondo de que los etarras excarcelados no podrán ejercer actos públicos.
En el final de la lacra del terrorismo en España, con tanto dolor, luto y sufrimiento, el mejor homenaje a las víctimas es el de la claridad. ETA dejó de matar porque policialmente se acabó con ella. Otra cuestión es la complejidad del País Vasco, el odio no arrancado, y los diversos rostros de la llamada izquierda abertzale, con sensibilidades muy distintas como muestra la formación de Bildu.
Tendrá que llegar una nueva generación para pasar la página más triste y negra pero hasta entonces la única realidad es la de que ETA sólo acabará cuando se disuelva y el proceso sea verificable. De forma colectiva, y también hay que insistir en ello, no se ha pedido perdón a las víctimas.
De los últimos acontecimientos en el País Vasco queda la duda de si el ministro actuó en coordinación con objetivos del PP y PNV o se movió sólo en la línea d rectificar errores, lo que comenzó Rajoy comentando que llovía mucho el día de las primeras excarcelaciones de presos de ETA. En el momento en que está encendido el fuego de Cataluña parece poco razonable abrir el frente del País Vasco que exige claridad y honestidad en los juicios, y siempre el respeto a las víctimas de la peor lacra en España -y hay que subrayarlo- de los años de la democracia.







