Alegría desbordada entre los jugadores del Real Madrid en la pista del Martín Carpena de Málaga donde Felipe Reyes levantó el trofeo que acredita a los de Pablo Laso como campeones de la Copa del Rey tras imponerse por 76-77. La 24ª ganada a lo largo de la historia. Mirotic (MVP) y Rudy fueron los jugadores más destacados de una final apasionante.
A la ceremonia asistieron cabizbajos los jugadores del FC Barcelona tras una derrota dolorosa para los de Xavi Pascual en un clásico apasionante, igualado literalmente hasta el último segundo y que no fue cómodo para ninguno de los dos equipos. La presión hizo mella y el número de faltas fue muy elevado, lo que pagó más el conjunto catalán con muy pocos aciertos en los tiros libres que al final pasaron factura.
El FC Barcelona había conseguido remontar e incluso ponerse por delante del Real Madrid gracias a una jugada mágica de Oleson, pero Sergi Llull decidió el partido con un tiro impresionante sobre la bocina. Llull anotó una canasta a falta de una décima, como Solozábal en 1988. Su hazaña se recordará durante años. Y debió haber contado tres puntos y no dos como los que subieron al marcador.




