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El fenómeno meteorológico conocido como El Niño podría formarse a mediados de este año, ya que las temperaturas subsuperficiales de las aguas del Pacífico tropical se han elevado hasta niveles similares a los que suelen registrarse antes del inicio de un episodio de este tipo, según aseguró la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Además, los modelos climáticos estudiados por los expertos de la OMM predicen un calentamiento progresivo del Pacífico tropical durante los próximos meses, de manera que podría producirse un episodio de El Niño hacia la mitad de este año, aunque aún es demasiado pronto para determinar cuál será su intensidad.
El Niño se caracteriza por temperaturas inusualmente cálidas de la superficie del océano en la parte central y oriental del Pacífico tropical, lo que repercute de forma importante sobre el clima de muchas partes del mundo y eleva las temperaturas de todo el planeta. Su fenómeno opuesto es La Niña, que está asociado al enfriamiento.
Desde el segundo trimestre de 2012, los indicadores del fenómeno El Niño/Oscilación del Sur (por ejemplo, las temperaturas de la superficie del Pacífico tropical, la presión al nivel del mar, la nubosidad y los vientos alisios) se han mantenido, por lo general, en niveles neutros, y se prevé que esta situación perdure hasta el principio del segundo trimestre de este año.
Sin embargo, desde el pasado mes de febrero se han dado dos episodios de vientos fuertes del oeste y un debilitamiento generalizado de los vientos alisios en el Pacífico tropical, lo que ha generado un calentamiento considerable de las aguas bajo la superficie del Pacífico central, que históricamente ha sido un precursor de un episodio de El Niño.
Aunque no es posible asegurar que esta situación vaya a desembocar en un episodio de El Niño, cuanto más perdure el debilitamiento de los vientos alisios y más tiempo se mantengan cálidas las temperaturas subsuperficiales por encima de la media, más alta es la probabilidad de que se produzca un episodio de este tipo.
"Aproximadamente dos tercios de los modelos estudiados pronostican que El Niño alcanzará sus umbrales entre junio y agosto, mientras que el resto de modelos predicen una continuidad de las condiciones neutras. Unos pocos modelos predicen la aparición más temprana de un episodio de El Niño, esto es, en el mes de mayo. Ningún modelo pronostica un episodio de La Niña en 2014", según la OMM.
El secretario general de la OMM, Michel Jarraud, señaló que si llega El Niño, "influirá sobre las temperaturas y las precipitaciones, y contribuirá a la aparición de sequías o fuertes lluvias en diferentes regiones del mundo". "Tal y como vimos durante el fuerte episodio de El Niño en 1998, este fenómeno tiene un importante efecto de calentamiento sobre las temperaturas medias mundiales. De los últimos 15 años, sólo 2 se han categorizado como años de El Niño y, aún así, han sido todos más calurosos que la media", apuntó.
Jarraud comentó que "la combinación del calentamiento natural provocado por cualquier episodio de ´El Niño´ y del calentamiento inducido por la actividad humana a través de los gases de efecto invernadero tiene el potencial de generar un aumento drástico de las temperaturas medias mundiales".




