Con un diseño completamente nuevo combinado con un precio asequible, el roadster aspiraba a atraer a conductores jóvenes. Sin embargo, un 80% de las ventas de esta primera fase corresponde a clientes de más de 40 años, que ven el pequeño convertible como un perfecto segundo coche.
Aunque no era el plan inicial de Honda, el resultado no resulta excesivamente sorprendente. Según ha explicado Bloomberg, en Japón el número de conductores “menores de 40 ha caído un 46 por ciento en los últimos 13 años”. Datos coyunturales que suponen todo un reto para productos inicialmente orientados a la población joven como el S660.
Es una pregunta que muchos se hacen. Sin embargo, los minicoches son un segmento específico del mercado japonés, resultado de la regulación nacional. De momento, puedes pasar un buen rato viendo (y escuchando) el nuevo S660 en acción en este vídeo de presentación, en el que los pilotos de Honda en el Super GT nipón hablan (en japonés) de lo bien que se lo pasan al volante.




