Es una recomendación que podría costarle muy caro a Internet Explorer. El departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos emitió una alerta en la que recomienda que se evite el uso del navegador Internet Explorer hasta que se encuentre una solución a los ataques que se han venido sucediendo durante este fin de semana.
"Recomendamos a los usuarios que contemplen alguna alternativa en su navegador de internet hasta próximo aviso", señalaron desde el Equipo de Respuesta a Emergencias Informáticas (CERT), dependiente de la administración estadounidense tras darse cuenta del fallo que existe.
Y es que durante el fin de semana, varias agencias y empresas especializadas alertaron ante ataques perpetrados por piratas informáticos al navegador Internet Explorer (IE), de Microsoft, mediante un “gusano” que se aprovechaba de un fallo en el programa que hasta ahora es desconocido.
"Tenemos constancia de que se está explotando de forma activa una vulnerabilidad del navegador Internet Explorer de Microsoft. Esta vulnerabilidad afecta a todas las versiones entre la 6 y la 11 de IE y puede poner en peligro al conjunto del sistema afectado", explicaron los expertos.
En este sentido se trata de la primera alerta de alto riesgo para el software de Microsoft desde que la empresa estadounidense dejó de proveer actualizaciones de su sistema de seguridad para los sistemas operativos Windows XP el 8 de abril, por lo que muchos ordenador que sigan usando este sistema operativo son todavía más vulnerables a los ataques.
"Por ahora, no disponemos de una solución práctica a este problema", apuntaron desde CERT, aunque, además de recomendar el uso de otro navegador distinto a Internet Explorer, también aconsejaron utilizar la herramienta gratuita de Microsoft de protección ante posibles ataques EMET.
En este sentido, explicaron que el virus que se aprovecha del fallo en el navegador fue identificado el pasado sábado por la compañía de seguridad en internet FireEye, que lo describió como "una vulnerabilidad de ejecución de código remoto", es decir, que, tras realizar un ataque con éxito, el "gusano" puede controlar el software del ordenador afectado.




