Desde que Atari fracasara con su videojuego E.T. el extraterrestre, considerado por muchos el peor videojuego de la historia, los seguidores creyeron que la empresa había enterrado en pleno desierto de Nuevo México miles de copias y cartuchos del juego. Parece ser que ahora esta leyenda urbana se confirma.
Y es que un equipo financiado por Microsoft que elaboraba un documental sobre este tema se ha encargado de localizar a lo largo de este domingo en el desierto de Alamogordo, a unos 320 kilómetros de Albuquerque, en el estado de Nuevo México, todo el material, que llevaba bajo tierra desde 1983.
Y es que dicha excavación es fruto del deseo de Microsoft y de las productoras Fuel Entertainment y LightBox de confirmar la existencia de los cartuchos. El hallazgo se ha producido después de tres horas de excavaciones y el primero de los paquetes encontrado se localizó debajo de toneladas de basura.
Asimismo, Microsoft no ha podido cuantificar todavía el número de cartuchos que había enterrados. "Mucho gente se ha preguntado durante 30 años si los rumores de los videojuegos de E.T. enterrados eran ciertos, y querían una respuesta", señaló el director del documental Zak Penn.
“¿Cuánto estaría dispuesta a pagar la gente por un videojuego que forma parte de la historia?”, se preguntaba. Cuando se puso a la venta, el juego se vendía por 29.99 dólares, ahora se puede encontrar en eBay por menos de cinco. Cabe recordar que el famoso videojuego fue diseñado por Atari.
La empresa lo llevó a cabo coincidiendo con el lanzamiento de la exitosa película de Steven Spielberg E.T. el extraterrestre en 1982. El estrepitoso fracaso del juego, de pobre diseño y con errores varios, contribuyó a hundir la industria del sector. Asimismo, la empresa ya tenía cinco millones de copias en el mercado.
Tras el fiasco, enterró las copias que tenía en pleno desierto en mitad de la noche, según recogían las crónicas de entonces de The New York Times. El videojuego es obra de Howard Scott Warshaw, a quien Atari encargó el diseño tras pagar 20 millones de dólares por hacerse con los derechos de la película.
Una cifra totalmente desorbitada para el sector en aquel momento. El reto en aquel momento consistía en que Atari creara un videojuego de forma apresurada y con confianza ya que solo tenían un mes para crearlo y lanzarlo. Su llegada al mercado fue un fracaso y esto obligó a la empresa a buscar cómo deshacerse de las pruebas del juego de E.T. que pasará a la historia.




