Según un estudio de la Universidad de Hawai, el cromosoma Y en el hombre ya no es imprescindible para tener descendencia. De este modo, la concepción asistida de hijos varones es posible sin involucrarlo, señala el informe científico.
Los equipos de científicos han conseguido reemplazar con éxito el cromosoma Y en ratones, al mismo tiempo que han preservado su capacidad para tener descendencia gracias al incremento de la expresión de tan solo dos genes. Los ratones tienen el mismo sistema de diferenciación sexual que las personas, de ahí la importancia de este hallazgo.
Los resultados de la investigación demuestran que es posible generar progenie a partir de un ratón vivo gracias a la reproducción asistida utilizando células germinales de los machos aunque no tengan ningún gen del cromosoma Y.
Este hallazgo ha sido publicado en un artículo de la revista Science. "El cromosoma Y es un símbolo de la masculinidad, presente solo en varones, y que codifica genes importantes para la reproducción masculina", indican los autores del trabajo, liderados por la científica Mónica Ward, profesora en el Instituto de Investigación Biogenética de la Universidad de Hawai.
Los cromosomas sexuales difieren entre machos y hembras, las mujeres tienen dos cromosomas X, mientras que los hombres tienen un X y un cromosoma Y. Por lo tanto, el cromosoma Y se conoce como una característica definitoria biológicamente de los hombres y se pensaba que era necesario para tener descendencia. Por otra parte, el cromosoma Y es el que distingue el sexo del bebé. Su presencia determina que será un hombre, ya que las mujeres, en cambio, tienen un doble cromosoma X.
Así, en Hawai, ya hay dos generaciones de ratones machos desprovistos del cromosoma Y, que tienen todas las capacidades de los ratones macho "normales". Los esfuerzos se centran ahora en extrapolar esas propiedades a la reproducción humana.
Hace dos años, el equipo dirigido por Monika A. Ward y John A. Burns, demostró que sólo dos genes del cromosoma, el testículo determinante Sry y el factor de proliferación espermatogonias Eif2s3y, eran necesarios para hacer que ratones machos pudieran tener descendencia con la ayuda fertilización asistida. Ahora, el mismo equipo, con la colaboración de Michael Mitchell, del INSERM (Francia), va más lejos y ha producido ratones machos completamente desprovistos de todo el cromosoma Y.
En esta ocasión, los investigadores remplazaron el gen del cromosoma Y Sry con un homólogo codificado en el cromosoma 11, Sox9. En situaciones normales se sabe que Sry activa Sox9, lo que desencadena una cascada de eventos moleculares que, en última instancia, permiten que un feto XY se convierta en un varón. Pero en este caso los investigadores utilizaron la tecnología transgénica para activar Sox9 en ausencia de Sry.
Posteriormente sustituyeron el segundo gen esencial del cromosoma Y, Eif2s3y, con su homólogo codificado cromosoma X, Eif2s3x. Eif2s3y y Eif2s3x pertenecen a la misma familia de genes y son muy similares en su secuencia. Los investigadores especulan que estos dos genes pueden jugar un papel similar. Mediante técnicas transgénicas sobreexpresaron Eif2s3x, lo que provocó que el gen se hiciera cargo de la función de Eif2s3y en la formación de esperma o espermatogénesis.
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