Cada año, España atrae a millones de turistas extranjeros. Su clima, su gastronomía mediterránea y su patrimonio cultural son sendos alicientes que merece la pena descubrir. Entre las autonomías más visitadas, están Cataluña y la Comunidad de Madrid. Además de haber superado respectivamente los 20 millones y los 9 millones de viajeros extranjeros, estas dos regiones de España se han hecho con las primeras posiciones en otro ranking más.
Según el Observatorio Europa Cashless de SumUp, tanto Madrid como Barcelona figuran entre las ciudades donde digitalizar tu negocio con pagos digitales se ha convertido en una medida efectiva en el sector de la restauración y la hostelería. En lo que respecta a los pagos electrónicos, ambas urbes han desbancado a otros destinos turísticos como Helsinki, Roma, Bruselas, París, Berlín y Londres, en los que el pago con efectivo sigue estando vigente entre los viajeros.
En España, los turistas prefieren el cashless
En Madrid, un turista invierte de media 1.960 euros. Por otra parte, en Barcelona, el gasto ronda los 105 euros por día en temporada baja. Esto, a lo largo de un año, le supone a la ciudad de Gaudí más de 14 millones de euros que, en su mayor parte, se abonan con tarjeta o con otros métodos cashless (por ejemplo: el pago por móvil).
Desde que las empresas españolas empezaron a implementar las TIC hace ya unos cuantos años, la competición a nivel económico y global ha tomado una nueva dimensión con los sistemas cashless: las ciudades españolas, la inmensa mayoría con un notable atractivo turístico, luchan por escalar posiciones en los rankings nacionales e internacionales.
La realidad del cashless sin trascender fronteras
Sin salir de España, nos encontramos con que Logroño, Burgos y Tarragona encabezan la lista de provincias donde los pagos sin efectivo se han vuelto más frecuentes. En cambio, si nos fijamos en las comunidades, acorde al Observatorio Europa Cashless de la fintech SumUp, son las regiones del norte —La Rioja, Asturias y Euskadi, por este orden— las que más han notado el furor de los pagos digitales entre los viajeros y los propios locales.
Ahora bien, cuando ampliamos el mapa y comparamos el cashless en España con el cashless en otros países, observamos que sólo Barcelona y Madrid ocupan el segundo y el tercer puesto como ciudades europeas más cashless. Únicamente, las precede la capital de Suecia: Estocolmo.
El sector hostelero bate récords también en las zonas rurales
Tal y como apunta Valerio Corsetti, el Jefe de Ventas de SumUp en España, Europa está en pleno proceso de transformación; va camino de instaurar una nueva forma de consumir. Las transacciones son más rápidas gracias a los nuevos métodos de pago, que además ya no son físicos. Los sistemas digitales de pago están reemplazando a las monedas y los billetes incluso en las zonas más alejadas de las grandes ciudades.
SumUp cita, por ejemplo, el caso de Zamora. Con sus poco más de 26.000 turistas en marzo, esta pequeña ciudad castellanoleonesa ha registrado tal crecimiento en los pagos cashless que, a nivel nacional, se encuentra por delante de destinos como Málaga y Valencia.
Ello demuestra que las ciudades españolas, incluso las que son más pequeñas y forman parte de la «España vaciada», están dispuestas a invertir en datáfonos y terminales de puntos de venta para digitalizarse, siempre con la esperanza de atraer más turistas al ofrecer un mayor confort a la hora de gestionar sus reservas y pagos online.
Los hoteles españoles también son más cashless
Conscientes del aumento de los pagos sin efectivo, que han subido un 49,5 % en la hostelería según SumUp, han surgido muchas plataformas de cambio digital de divisas sin comisiones. Ello beneficia a los turistas, que no verán su dinero tan mermado y no tendrán que esforzarse por transformar su moneda en euros.
Se trata de una circunstancia que, si bien es verdad que también se está dando en Suecia, Italia, Luxemburgo, Chipre, Alemania, Bélgica y Países Bajos, llama especialmente la atención en España y, en concreto, en Madrid y Barcelona, donde el crecimiento del cashless, de 2024 a 2025, superó el 38,3 % en ambas ciudades.
El ranking según el ticket medio en Madrid y Barcelona
Asimismo, el ticket medio cashless (lo que los turistas, y el resto de ciudadanos, están dispuestos a pagar con tarjeta), a pesar de ser más alto en Madrid y en Barcelona que en otros puntos de la península, sigue siendo de los tickets cashless más bajos de Europa. Los viajeros están dispuestos a pagar sin efectivo importes de entre 20 y 23 euros en estas dos grandes urbes.
Madrid y Barcelona contribuyen así a que España se sitúe hoy por hoy en el top diez de países europeos con un ticket cashless más bajo. Aunque, según SumUp, todavía nos queda algo de camino antes de alcanzar a Hungría (su ticket medio apenas sobrepasa los 14 euros), ya llevamos bastante recorrido.
Por ahora, estamos por delante de otras potencias con las que hemos competido a otros niveles a lo largo de la historia: Bélgica, Francia y Portugal, tres ejemplos de destinos turísticos muy bien valorados donde el cashless tan demandado por los viajeros no está aún tan accesible como en España.





