Todavía existe confusión en torno a los sucesos del martes ante y en el Parlamente de Canadá. El hombre identificado como el tirador de Ottawa, es el canadiense de 32 años Michael Zehaf-Bibeau, con antecedentes criminales por robo y posesión de drogas, pero presuntamente también un hombre de riesgo y destacado en las listas de terroristas.
Según las primeras investigaciones, Zehaf-Bibeau, nacido en Quebec en 1982, se declaró culpable de posesión de drogas en 2004, tras lo que fue sentenciado a 2 años de cárcel. Posteriormente, fue acusado de robo y amenazas tras un robo en Vancouver, y sentenciado a un día de cárcel por amenazas. en 2013 se convirtió al Islam. Recientemente se le había retirado el pasaporte al considerársele "altamente peligroso".
En base a las informaciones recogidas por la emisora Radio Canada, la madre de Zehaf Bibeau, Susan Bibeau, reside en Montreal y trabaja para el Gobierno federal como funcionaria de Inmigración.
Zehaf-Bibeau, que se crió en Ottawa y Montreal y pasó una larga en Libia antes de encontrar trabajo en Canadá, murió tras ser tiroteado por las fuerzas de seguridad en el interior del Parlamento, donde se refugió instantes después de matar a un militar junto al monumento a los caídos en la Primera Guerra Mundial que se encuentra frente a la sede legislativa.
Un amigo de Michael Zehaf-Bibeau comentó al Globe&Mail que se encontraron hace tres años en una mezquita de Vancouver y le llamaron la atención, no sólo sus ideas extremistas, sino que no para de hablar del demonio. "Creo que debía de tener problemas psicológicos", declaró. Se volvieron a ver hace tres semanas en otra mezquita y allí, Michael le contó sus planes de regresar a Libia para aprender árabe y aprender más sobre el Islam.
Este nuevo incidente se suma al ocurrido el lunes en Quebec, donde un joven "radicalizado" atropelló a dos soldados, uno de los cuales falleció. El autor del atropello murió posteriormente por disparos de la Policía.
El primer ministro Stephen Harper, que se encontraba dentro del Parlamento en el momento del tiroteo, anunció un mayor compromiso de su país en la lucha contra el terrorismo internacional. "Que no haya malos entendidos: Canadá nunca será intimidada", dijo Harper en un discurso al país transmitido por la televisión.
"Vamos a intensificar nuestros esfuerzos en la lucha contra las organizaciones terroristas internacionales y duplicarlas. Para los terroristas no habrá ningún lugar seguro". El atentado fue "brutal y violento", señaló Harper y dio sus condolencias a los familiares del soldado que murió en el ataque.




