En su mensaje de Navidad -el gran asunto de las noticias de España en la Nochebuena– el Rey Felipe VI enfatizó como segunda cuestión la crisis política en torno a Cataluña.
Felipe VI (ver en Hechos de Hoy el mensaje íntegro) pidió el reencuentro de España con Cataluña. Instó a un "esfuerzo leal y sincero" a los políticos para recuperar "los afectos mutuos y los sentimientos que compartimos". Su mensaje fue también muy rotundo ante 2015 con una hoja de rota de diálogo muy sincero y plena voluntad política. "Nadie en la España de hoy es adversario de nadie", proclamó Felipe VI.
Sobre este discurso, y entre las primeras reacciones políticas, Josep Antoni Duran i Lleida destacó que el Rey apeló a Mariano Rajoy a abandonar el "inmovilismo". Subrayó que Felipe VI admitió implícitamente la existencia de un desencuentro que necesita una propuesta política basada en el diálogo.
El líder de UDC (Unió Democràtica de Catalunya) y portavoz de la federación nacionalista CiU (Convergència i Unió) en el Congreso de los Diputados destacó que el Rey Felipe VI de España apeló al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a abandonar el "inmovilismo" y a dialogar para buscar una solución política a la situación en Cataluña.
Dijo que Felipe VI admitió implícitamente la existencia de un desencuentro que necesita una propuesta política basada en el diálogo. "Algunos hemos estado siempre dispuestos a dialogar. Otros no se han movido del inmovilismo, como el Gobierno central", indicó.
"Creo que hace una apelación directa a aquellos que no dialogan", seguró después de que el Rey instara en su primer discurso de Navidad a hacer un esfuerzo leal y sincero que permita el reencuentro respetando la Constitución, que es, dijo, la garantía de una convivencia democrática, ordenada, en paz y libertad.




