El Procurador General de República Dominicana, Francisco Domínguez Brito, informó sobre la detención de dos fiscales adjuntos de San Pedro de Macorís por haber participado en un presunto soborno. Estos fueron identificados como Solaine Vargas Molina y Pedro García de Peña, y se les apresó en el momento en que recibían la suma de 500.000 pesos por parte de familiares de un imputado.
El dinero que recibieron los representantes del Ministerio Público había sido marcado previamente, en una operación para dar seguimiento al asunto tras varias denuncias de irregularidades en su contra. "Resulta inaceptable y lamentable este hecho. Si queremos combatir la corrupción a todos los niveles, en modo alguno podemos permitir que se actúe al margen de la ley dentro de nuestra institución. Como Ministerio Público estamos llamados a ser ejemplo para poder combatir hacia afuera", expresó Domínguez Brito.
El procurador general informó además, de que en las próximas horas les serán solicitadas, para fines de conocimiento, medidas de coerción a ambos fiscales en donde se presentarán las pruebas suficientes en su contra siguiendo los procedimientos legales.
Todo parte, según la investigación, de la muerte de una persona que trabajaba como mula portando droga en su estómago, y que murió cuando iniciaba un viaje en barco. La operación culminó con la detención del presunto jefe de la banda, identificado como Jendry.
La fiscal Vargas Molina inició en este punto un proceso de extorsión. Primero le pidió supuestamente a Jendry 600.000 pesos para resolver el caso, y después bajó la suma de 500.000.
La Fiscalía de San Pedro de Macorís utilizó un dinero marcado para atrapar a los fiscales durante la operación encubierta. El primero en recibir el dinero del supuesto imputado fue el fiscal García de Peña, quien posteriormente procedió a entregarlo a su compañera de trabajo. Ambos fueron arrestados cuando Vargas Molina recibió el soborno.




