Si en California se alumbró la edad de oro del Partido Republicano con el gobernador Ronald Reagan, un fenómeno que arrasó en dos mandatos por su lucidez y sus logros, el mítico estado levantará acta del efecto destructivo del trumpismo.
La campaña de las primarias del Partido Republicano y el Partido Demócrata entró en la fase más caliente:
– Expectación después de anunciar Ted Cruz que Carly Fiorina será su compañera de ticket, una maniobra de última hora para frenar a Donald Trump.
– El gobernador de New Jersey, Chris Christie, dijo que su esposa no hizo una mueca cuando el precandidato presidencial republicano, Donald Trump, declaró que Hillary Clinton no tendría tantos votos si fuera hombre. Christie dijo que la descripción de la prensa a los gestos de Mary Pat Christie era una "tontería".
– Chelsea Clinton e Ivanka Trump suspendieron su amistad. Están en el mismo círculo exclusivo de Manhatthan, pero han aparcado su relación por la campaña de sus padres
– Protestas en Los Ángeles y San Francisco, con serios incidentes, en torno a los mítines de Donald Trump.
San Francisco fue el escenario del accidentado mitin de Donald Trump en el Hotel Hyatt. Las protestas le obligaron a entrar a escondidas en un mitin. Donald Trump no ocultó el morbo de llegar de forma sinuoso y escondido. “Ha sido como cruzar la frontera”, dijo con su estilo punzante, de bromas hirientes y desprecios que tiene sus seguidores. El servicio secreto le metió en el hotel saltando un muro y atravesando un terraplén.
Llegan las primarias al estado de mayor población de todo Estados Unidos -38 millones de habitantes- El 7 de junio se convierte a la vez en el estado que más delegados elige, 172. Por lo tanto decidirá si Donald Trump logra la nominación automática o no.
A este punto se llega con sal gruesa en todas las direcciones llegando John Boehner a acusar al candidato Ted Cruz de ser “Lucifer encarnado”.
Se alcanzó un momento peligroso. Donald Trump advierte que ya no le importa si tiene el apoyo o el desprecio del establishment republicano. Sigue en la carrera de las primarias pero asegura a la vez que el sistema de primarias está “trampeado”. Ha pasado la barrera de los 1.001 delegados. Necesita 1.237 para asegurarse la nominación.
El ambiente es encendido. Primero las protestas en Costa Mesa, al sur de Los Ángeles. Luego el cercal al hotel Hyatt.
En el ambiente, el clima de Rockefeller contra Goldwater en 1964. Pero esta vez, los escen arios son inquietantes. Donald Trump puede arrasar y ser aceptado. O rechazado al final. Si rompe con el Partido Republicano y se convierte en candidato independiente, todo podría ser más abrasivo.
Si el Partido Republicano le acepta, sabra que generará frustración y ruptura. Y se abrirá una crisis interna como pocas veces ha vivido. El trumpismo llegó para dividir y exasperar, pero en absoluto para triunfar y seducir.
– Ver en Hechos de Hoy, Donald Trump pulveriza a Ted Cruz y advierte al Partido Republicano.




