Dilma Rousseff no se apartó al costado. Ni bajó la cabeza. Respondió de forma desafiante a sus críticos y con un durísimo mensaje contra su sucesor y quienes votaron a favor del proceso de su destitución en el Congreso (en la Cámara de Diputados y en el Senado). Puede que en Brasil no se haya cerrado una crisis sino comenzado otra aún mayor (ver en Hechos de Hoy, Michel Temer, un equipo liberal tras ser apartada Dilma Rousseff).
Rodeada de sus ministros, fieles, más próximos, y militantes del Partido de los Trabajadores (PT), denunció "un intenso sabotaje". "Lo que está en juego no es mi mandato, es el respeto a las urnas, a la voluntad de los brasileños y a las conquistas de los últimos 13 años", clamó Dilma.
Fue un ambiente febril en el Palacio de Planalto. Con las emociones políticas desbordadas se aclamó a Luiz Inácio Lula da Silva como "el guerrero del pueblo brasileño". "Nunca pensé que tendría que luchar de nuevo contra un golpe de Estado en nuestro país". Dilma Rousseff no pudo escoger palabras más impactantes y duras dirigidas también contra quienes piensan en Sao Paulo y Río de Jaineiro que se cerró la crisis política.
En Buenos Aires es hora de prudencia, equilibrio y extrema cautela. La ministra de Exteriores, Susana Malcorra, emitió una declaración medida y de respeto, a favor de la consolidación de la democracia en Brasil. Con tacto, Mauricio Macri ha evitado encender nuevos fuegos como han pretendido Bolivia y Venezuela.
En Buenos Aires no se oculta sin embargo las dificultades que se abren porque Michel Temer estará al frente de un gobierno en precario. No es la mejor noticia para Mauricio Macri por la importancia de Brasil para Argentina como principal socio político y comercial. Mauricio Macri quiso tejer una nueva relacion con Dilma tras sus apoyos, y los de Lula da Silva, a Daniel Scioli. Ahora tiene un nuevo interlocutor pero snun escenario que no admite errores ni pasos en falso.
Michel Temer contará con todo el apoyo de Argentina mientras sea el presidente constitucional de Brasil. Pero son nuevos desafíos para Mauricio Macri porque el Partido de los Trabajadores buscará apoyos en el peronismo.
Lo que en absoluto quieren Mauricio Macri ni tampoco los líderes empresariales. Hasta un 40% supone el mercado de Brasil para las exportaciones de Argentina. En Buenos Aires, tanto para la ministra de Exteriores, Susana Malcorro, como para el ministro de Economía, Alfredo Prat Gay, se abrió un escenario de equilibros y dificultades. De nuevo un desafío inesperado para la presidencia de Mauricio Macri.







