“Nunca he dejado de creer y de trabajar para tener al menos una oportunidad”, las palabras de Alejandro Davidovich tras convertirse en el primer español en ganar el Masters 1.000 de Shanghái.
Nunca hemos dejado de sufrir para llegar a esto
En el duelo fratricida, Alejandro Davidovich remontó y ganó a Rafa Jódar en una batalla brutal. Davidovich se ha proclamado campeón del torneo de Shanghái (China), octavo ATP Masters 1.000 de la temporada en un año que le ha estado resultando muy duro. Davidovich venció a Rafa Jódar tras remontar un set claramente para el madrileño (1-6, 7-6(5), 6-4).
“Entrenas cada día para vivir estos momentos. Sé que hoy estaba más nervioso, era otra oportunidad para mí. No podría describir el sentimiento que tengo ahora mismo. Solo quiero decir gracias a mi equipo, a mi familia, a mi mujer, porque ha sido un año duro. Pero la verdad es que nunca hemos dejado de creer, de sufrir, de trabajar duro para conseguir tener al menos una oportunidad para este tipo de momentos. Doy muchas gracias a todos ellos que me han bancado en cada momento”, señaló tras conquistar el título.
El tercer trofeo de su carrera para Davidovich
Después de las finales perdidas por Rafa Nadal (2009 y 2017), David Ferrer (2011) y Roberto Bautista (2016), Davidovich ha podido romper la maldición de la Armada en Shanghái y ha alzado su tercer título del año y de su carrera, después de los logrados en Mallorca y Chengdú (China).
En su segunda final ATP Masters 1.000 -tras caer en la de Montecarlo 2022-, Davidovich pudo al fin conquistar su primer título de la categoría, que el lunes le aupará al mejor ranking de su carrera, el número 13 del mundo.
Y todo comenzó con dominio aplastante de Jódar
Todo tras una final que empezó con dominio aplastante de Rafa Jódar. El actual número 13 del mundo, que en semifinales aplastó al ruso Daniil Medvedev (6-3, 6-4), quebró en su primera oportunidad el juego de su adversario, en el segundo juego, y consiguió situarse 3-0. Davidovich frenó la sangría ganando su segundo saque, pero no pudo evitar que Jódar ganase los tres últimos juegos para finalizar la primera manga en solo 27 minutos.
El malagueño, actual número 26 del ranking ATP y que se metió en la final después de remontar al alemán Alexander Zverev (5-7, 6-4, 6-3), mejoró sus prestaciones en el segundo set. Sin embargo, no consiguió generar ninguna bola de break en los primeros juegos frente a un intratable Jódar, que esperó paciente su primera oportunidad, en el quinto juego, para asestar un nuevo golpe a su compatriota.
Lucha fratricida sin contemplaciones
Davidovich reaccionó al quiebre provocando dos pelotas de rotura, la segunda de ellas tras una doble falta de su rival, y consiguió el contrabreak para mantenerse vivo en el encuentro (3-3). Comenzó entonces una dura batalla en la que ambos fueron sobreviviendo a las ocasiones de break de su adversario -cinco para Jódar y una para Davidovich-.
Así, el parcial se encaminó irremediablemente hacia el tie-break. Ambos consiguieron defender sus primeros saques (5-5), hasta que en el undécimo minijuego Davidovich logró romper para encontrarse con una bola de set que aprovechó para forzar la tercera manga.
Davidovich resistió y cerró el partido con victoria
Mantuvo su fortaleza en el arranque del parcial definitivo aprovechando su tercera oportunidad para quebrar el saque de Jódar, que le devolvió la rotura para recuperar la iniciativa (1-2). Un nuevo break en el quinto juego le reforzó anímicamente, mientras el madrileño, con muchos más errores forzados en este tramo, trataba de forzar una nueva muerte súbita.
Sin embargo, Davidovich resistió y, en su segunda bola de partido, cerró el duelo en dos horas y 27 minutos de lucha para levantar el tercer trofeo de su carrera y del año, tras los de Mallorca y Chengdú (China), ambos de categoría ATP 250, y el primero de categoría ATP Masters 1.000. Jódar, que estrenó en 2026 su palmarés en Marrakech (Marruecos), deberá esperar para ganar en Shanghái.





