La primera impresora 3D europea en el espacio será instalada a bordo de la Estación Espacial Internacional el próximo año. Tras ser diseñada y construida en Italia, se puso a prueba como parte de la misión Futura de la astronauta de la ESA Samantha Cristoforetti. Asimismo se prevé que alcance la órbita en el primer semestre del próximo año.
Samantha será enviada a la Estación el próximo 23 de noviembre para un período de seis meses. "La POP3D es una pequeña impresora 3D que requiere la participación de muy poca energía y equipo para operar", explicó Luca Enrietti, de Altran, encargado de la impresora compacta.
La unidad es un cubo con 25 centímetros de lado e imprime en plástico biodegradable e inofensivo utilizando un proceso basado en el calor. "Parte del reto de diseñar una impresora 3D para la estación era asegurar que su operación no afecta el medio ambiente de la tripulación", añadió.
Financiado por la agencia espacial italiana ASI, POP3D debería tardar alrededor de media hora en producir una sola pieza de plástico, que será enviada finalmente a la Tierra para una prueba detallada, incluyendo la comparación con otra pieza idéntica impresa en la superficie de nuestro planeta.
"Pero en este momento se está trabajando sin ningún tipo de coordinación. Como fabricantes de satélites, necesitamos normas comunes para que podamos comparar piezas de proveedores y competir de igual a igual", añadió.
Steffen Beyer, Jefe de Tecnología de Materiales y Procesos de Defensa y del Espacio de Airbus declaró que "es muy prometedor para la reducción de costes, en particular para estructuras complejas y la reducción de los tiempo de espera. En el caso del inyector de un motor de cohete, estamos en condiciones de replicar todas las piezas necesarias, lo que representa una revolución en el diseño y la fabricación".




