El presidente del Gobierno y del Partido Popular, Mariano Rajoy, aseguró que España ha dejado atrás "la resignación y el desánimo" de la crisis económica afirmando que los españoles "pronto" notarán la recuperación "en la lista de la compra", aunque admitió que no será "ni en un día ni un mes, pero lo notarán".
Rajoy lanzó este mensaje de optimismo durante la clausura de la Convención Nacional que el PP ha celebrado en Valladolid, donde a lo largo de tres jornadas ha hecho balance de la situación que heredó al llegar a La Moncloa en diciembre de 2011 y la evolución que ha experimentado el país en apenas dos años de legislatura. Han sido días bajo el balance de las medidas ante los años de la crisis económica de 2008-2013. Rajoy, como apuntó Hechos de Hoy, avanzó por primera vez el plan de bajada gradual de impuestos.
Subrayó que el Partido Popular recibió "un país al borde de la quiebra" y con las reformas económicas aprobadas en todo este tiempo han conseguido que el país haya pasado "de la resignación a la esperanza, del desánimo a la confianza, del conformismo al reformismo". Señaló que esta mejora ya se aprecia con claridad en las grandes cuentas del Estado, como la bajada de la prima de riesgo, el control del déficit público, el incremento de las exportaciones o la reducción del número de parados en el último año. Sin embargo, subrayó que a partir de ahora, los ciudadanos lo empezarán a notar en sus bolsillos.
"Yo sé que la economía de la mayoría de las familias no ha percibido todavía estas mejoras, pero se enterará, porque ha comenzado a subir la marea y estos cambios que ahora se inician dejarán pronto su huella en la lista de la compra de cada familia. A partir de ahora mejoraremos paulatinamente y la gente lo notará. No en un día ni un mes, pero lo notará", sentenció.
Para conseguir que todos los ciudadanos se beneficien de la mejora de la economía, garantizó que el Gobierno seguirá con las reformas económicas y, como medida estrella, adelantó que la reforma fiscal que prevé presentar en el mes de marzo supondrá "un nuevo sistema, más simple y más equitativo" en materia de impuestos.
Rajoy explicó que la reforma fiscal es ahora más necesaria que nunca para "crear las palancas" que impulsen la economía y permitan crear empleo. "Esa es la reforma que estamos preparando, una reforma integral, que estimule el crecimiento y el empleo, acorde con la modernización del país, con la eficacia que necesitamos en la recaudación y con los principios de solidaridad y redistribución", avanzó.
"No será un mero retoque o un ajuste a la baja. Se trata de hacer un nuevo sistema, más simple y más equitativo, que dé flexibilidad al sector privado y que sirva para estimular la actividad económica e incentivar el ahorro. No es un objetivo a corto plazo, estamos diseñando un programa completo que va a prolongar la reducción de impuestos durante varios años", precisó.
Rajoy confirmó así la intención del Ejecutivo de que la reforma fiscal vaya más allá de reducir el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en 2015, para devolver los tipos a los niveles que tenían cuando el PP ganó las elecciones generales en 2011. Habrá bajada de impuestos antes de las elecciones municipales y autonómicas del próximo año pero también después de las elecciones generales.
El presidente del Gobierno, que siempre ha reconocido que la decisión que más le ha costado en estos dos años fue subir los impuestos en contra de lo prometido en su programa electoral, señaló en la clausura de la Convención Nacional que el nuevo contexto permite cumplir lo que los ciudadanos votaron en las urnas.




