Moscú es un hervidero de rumores y sospechas. Están impactando las continuas manifestaciones contra Vladimir Putin en al menos las 50 principales ciudades de Rusia, En Moscú, en dos ocasiones se ha intentado tomar la Plaza Roja.
En medios políticos, económicos y militares -según se asegura en fuentes diplomáticas occidentales- se coincide en señalar que Vladimir Putin cometió la mayor torpeza que ha mostrado además por primera vez la cara de un régimen corrupto y represor.
Nunca debió invadir Ucrania sino abrir una negociación profunda con la Administración Biden se señala en Moscú. En el marco de una negociación general de desarme se hubiera podido conseguir el acuerdo de una frontera definitiva tanto para la OTAN como para la Union Europea dejando fuera a Bielorrusia, Ucrania, Moldavia y el sur del Caúcaso.
Ahora todo está desarbolado con el fracaso total de la invasión relámpago que anunció Putin en su mensaje sobre una operación especial en Ucrania.
Altos jefes militares en Moscú y en los frentes en Ucrania son favorables a una negociación para un alto el fuego inmediato. Sería el primer paso para una conferencia internacional sobre Ucrania y el levantamiento de sanciones. En Moscú se especula abiertamente con que esta crisis caiga a plomo sobre el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú.
A su vez Vladimir Putin podría dejar el poder por razones de salud en lo que sería un exilio interno en Rusia. La gran cuestión abierta ahora en Moscú se centra en si un jefe militar o un miembro de la actual Administración sucedería a Putin si el Estado Mayor le retira totalmente su apoyo.





