El director y escritor S. Craig Zahler trae a los cines su ópera prima en forma de western. Pero definir Bone Tomahawk es más complejo que eso. El bajo presupuesto no ha impedido a Zahler rodar una cinta fresca.
Una de ellas es el ritmo interno al que somete al espectador. El tiempo pasa lentamente, se dilata, el espectador entra en resonancia con esa cadencia temporal y perdemos la noción del tiempo. El resultado es una hipnosis que impide despegar los ojos de la pantalla aunque en apariencia no esté sucediendo nada.
El punto de partida argumental no es demasiado nuevo (un secuestro y el posterior intento de rescate), pero la forma de desarrollarlo sí es original, mezclando de maneras a priori inverosímiles los géneros del western con el del terror. Estructuralmente es bastante arriesgada, pues, como si de una road movie en toda regla se tratara, tres cuartas partes de la película están dedicadas a mostrar a los cuatro protagonistas andando.
Lo que importa pues es el viaje en sí. El preámbulo al mismo es más formulario, no por ello menos interesante. Al contrario, resulta totalmente elegante y define perfectamente a los personajes. El tramo final, cuando la temática da un giro más inesperado, aporta gran personalidad al conjunto. Kurt Russell, Patrick Wilson, Matthew Fox, Lili Simmons, Richard Jenkins, Sean Young, David Arquette, Kathryn Morris y Sid Haig son sus protagonistas.
Divergente: Leal es la penúltima película de la saga. Adapta la primera parte del tercer libro de la trilogía de ficción distópica escrita por Veronica Roth. Está dirigida por Robert Schwentke, responsable de las entregas anteriores, y sus protagonistas son Shailene Woodley y Theo James.
La trama continúa con la saga de acción más exitosa de todos los tiempos. Varios días después de conocer revelaciones trascendentales, Tris (Shailene Woodley) debe escapar con Cuatro (Theo James) y el resto del grupo, y llevar a cabo un gran desafío: descubrir el mundo al otro lado de la muralla.
Al marchar más allá del muro que rodea Chicago, el grupo dejará atrás la única ciudad y familia que conocen. Una vez fuera, la nueva realidad que descubren es aún más inquietante que la que habían dejado atrás. Todo aquello que presuponían como cierto, pierde cualquier sentido tras la revelación de nuevas verdades explosivas. Esto pondrá a prueba las lealtades de todos ellos, al enfrentarse a nuevos enemigos y obstáculos en su búsqueda por la plena libertad.
Será entonces cuando Tris y Cuatro deberán decidir con urgencia en quién confiar mientras se inicia una guerra despiadada que amenaza a toda la humanidad, más allá de las paredes que rodean Chicago. Con el fin de sobrevivir, la heroína se verá forzada a tomar decisiones imposibles basadas en el coraje, la lealtad, el sacrificio y el amor.
Mustang está contada desde el punto de vista (y la voz en off) de la más joven (12 años), Lale, que verá cómo cada una de sus hermanas van desapareciendo de su vida al tener que aceptar los matrimonios impuestos por las familias. Aún es muy pequeña para entender por qué esa falta de libertades, pero es la que guiará la rebeldía contra esas restricciones.
Ahí queda su gran empeño por convencer a sus hermanas para asistir a un partido de fútbol. Sabiendo que su padre no la deja ir por, según él, ser demasiado violento para una mujer. Esta parte recuerda mucho a la película Offside (Fuera de juego), de Jafar Panahi. La diferencia radica en que en Irán es el propio Gobierno quien no permite ir, mientras que en Turquía son las familias, aunque por ley las mujeres puedan acceder a un estadio.
Los intentos por escapar irán en aumento y harán todo tipo de artimañas con el de fin de escaquearse unas horas de la casa. Sobre todo las mayores, a las que este encarcelamiento ha hecho que se alejen de sus respectivos novios, que no renunciar a ellos, puesto que tendrán encuentros a escondidas y mantendrán relaciones sexuales. A pesar de que ello signifique hacer el amor “por detrás” para birlar la ley de castidad que las obliga a ser vírgenes hasta el matrimonio.
Las abuelas y las tías se darán cuenta con el tiempo de las escapadas de las niñas. Pero aquí se pondrá de relieve la importancia de los lazos familiares. Permitirá que unas personas que desempeñan a rajatabla su papel en la sociedad, criticando a las que no lo hacen, sean capaces de esconder los escándalos de las jóvenes. Erol Afsin, Ilayda Akdogan, Doga Zeynep Doguslu, Elit Iscan, Ayberk Pekcan y Günes Sensoy son sus protagonistas.
¿Qué pasa cuando una pareja ya no tiene nada qué decirse? O más bien. ¿Qué pasa cuando una pareja ya no quiere decirse nada? Según la directora y guionista, Angelina Jolie, lo único que les queda es vivir a través de otra pareja, una que aún funciona.
Así, los personajes de Jolie y Pitt, una ex-bailarina y un escritor sumidos en una crisis matrimonial en la Costa Azul de los años 70. Se dedican a observar a través de un agujero en la pared de la habitación de su hotel a la pareja que forman Mélanie Laurent y Melvil Poupaud.
Se puede decir que de las tres entregas de la trilogía (Tres colores: Rojo, Blanco, Azul) Rojo es la que menos ligazón tendría con el valor revolucionario asociado al rojo de la tricolor francesa, en este caso la fraternidad entendida como solidaridad. Tal vez porque Kiéslowski en esta última entrega quiso compendiar y acabar de matizar en una profunda narración elíptica los tres valores revolucionarios; libertad (azul), igualdad (blanco) y fraternidad-solidaridad (rojo).
Blanco es la segunda película de la trilogía de Kieslowski dedicada a los colores de la bandera francesa. En este caso el color homenajeado es el blanco, símbolo según la obra de la igualdad. La historia, narrada en forma de comedia dramática, introduce al espectador en un enredo que comienza con el fracaso del matrimonio del protagonista, Karol, a causa de su incapacidad para consumarlo. Pese a que él sabe que su trastorno es pasajero, Dominique demanda el divorcio y lo consigue. Además, para alejarlo de su lado, ésta monta una treta que puede llevarlo a prisión.
Azul es una de esas películas que depende de quien la vea, y de cuando la vea. Azul es preciosa, silenciosa y sin embargo su música es una maravilla. Podrá ser pausada, tranquila, etc. pero seguirá siendo como debe ser. Juliette Binoche transmite su pesar a cualquiera que vea la película, esa calma que oculta la frustración de toda una vida…. simplemene espléndida.
La música hace que la película cuente sin necesitar palabras el estado de ánimo de Julie, quien a pesar de no tener extensos diálogos, los dota de una profunda humanidad y sentimiento.







