La Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE) pidieron al Gobierno de Mariano Rajoy que mantenga el impulso reformista, en particular aplicando plenamente la ley de unidad de mercado, tomando más medidas para reducir la dualidad en el mercado laboral entre trabajadores fijos y temporales y aprobando la ley para liberalizar los servicios profesionales.
En Bruselas y Frankfurt se mantiene además, como se ha reconocido a Hechos de Hoy, la preocupación por la falta de estabilidad política y el momento emocional que se vive en España y que puede marcar la etapa de la mayoría absoluta del Partido Popular (PP).
Importantes recomendaciones en el tercer informe de control sobre la situación en España, tras el fin del rescate bancario. También se señala que los riesgos de que España no devuelva al Mecanismo Europeo de Estabilidad los 38.200 millones de euros que aún debe del rescate son "muy bajos".
"El proceso de ajuste está avanzando, pero la vulnerabilidad en caso de crisis sigue siendo grande", se señala en el informe, debido a "la deuda acumulada, la posición negativa de inversión internacional y el muy alto paro". "Todavía hay desequilibrios significativos. La plena y eficaz aplicación de la agenda de reformas y su refuerzo adicional son primordiales para sostener la recuperación, seguir reequilibrando la economía y mantener baja la prima de riesgo", se subraya. Jean-Claude Juncker y Mario Draghi han destacado como positivo y valioso el gran esfuerzo de España. Ahora observan con atención el momento político.




