Rosa González Pérez ha donado al Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) un fragmento del meteorito que vio caer en el 9 de julio de 1931 en la localidad leonesa de Ardón cuando tan solo contaba once años. Así lo confirmó el investigador del Grupo de Meteoritos del Instituto de Ciencias del Espacio del CSIC.
El meteorito, que ha permanecido oculto 83 años, es una roca ordinaria del grupo L6 procedente de un asteroide desconocido. Sus propietarios decidieron donar una sección del ejemplar al Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC en Madrid para que sea expuesto con el resto de la colección que cuenta ya con 160 meteoritos distintos, mientras deciden qué hacer con la pieza.
De este modo, el 9 de julio de 1931, a las 9.30 horas, una gran bola de fuego sobrevoló la provincia de León, generando una serie de estallidos audibles, hecho que en su día recogieron diferentes medios de comunicación de la región. En ese mismo momento, Rosa González salió a hacer unos recados cuando escucho el estruendo y vio "como una tormenta en el cielo" y una "bola de fuego" caer delante de ella.
Se trataba de una pequeña roca humeante de 5,48 gramos que estaba "calentita todavía”. En aquel momento Rosa no quiso decir nada a nadie y la conservó en una "cajita" durante más de 80 años. Su sobrino José Antonio fue quien se puso en contacto con Trigo, movido "casi por la misma curiosidad" que su tía 80 años antes.
Los expertos comenzaron sus estudios y gracias a ello pudieron caracterizar al meteorito a través de los análisis químicos y minerológicos. Asimismo, indicaron que se trata del meteorito "con menos masa total" conocida en España pues es menor que "una moneda de euro", aunque es "infinitamente valioso".
Varios científicos señalaron que “la recuperación del meteorito Villaveto de la Peña en 2004 pocas semanas después de su caída se produjo 56 años después de la caída de Reliegos en 1947, pero sostiene que pese a que no hay referencia de ello, en España caen meteoritos anualmente”.




