Sin duda, este fin de semana habrá un único protagonista en la cartelera: El francotirador. La historia se centra en Chris Kyle, un texano que batió el récord de muertes como francotirador del ejército norteamericano. Kyle fue enviado a Irak con la misión de proteger a sus compañeros.
Su precisión milimétrica salvó incontables vidas en el campo de batalla, por lo que se ganó el apodo de Leyenda, pero la noticia de sus hazañas llegó hasta las filas enemigas. Se puso precio a su cabeza y se convirtió en objetivo prioritario de los insurgentes. En Irak, Chris participó en cuatro peligrosas misiones, aplicando el principal lema de los marines: “no dejar a ningún hombre atrás”.
La autobiografía de Chris Kyle, donde narraba su andanza como Navy SEAL, fue guionizada por Jason Hall para mostrar su impulso y evolución con la dirección de Clint Eastwood. Bradley Cooper, productor del film, realiza una muy buena interpretación en la que ganó corpulencia para parecerse al original y da el todo por el todo, labor por la que recibió grandes aplausos porque tiene ante sí uno de los mejores trabajos de su carrera.
Por todo ello, la crítica aplaudió su historia. Algunos de sus premios lo atestiguan. Clint Eastwood se hizo con el galardón a mejor director en los National Board of Review, aunque sorprende que no haya sido siquiera nombrada en las grandes galas, donde el director suele estar presente.
La historia del rodaje es otra aventura, ya que comenzó en las manos de David O. Russell, seguidamente pasó por Steven Spielberg, quien estaba muy interesado, para finalmente acabar en la veteranía del gran Eastwood. En general, relata la crudeza de la guerra y de cómo se graba en las retinas del protagonista, causando como reacción una sensación de nervios y subidas de tensión que se incrementa cuando no está en el campo de batalla.
Las principales críticas que ha recibido El francotirador, además de hacer referencia al supuesto mensaje excesivamente patriótico y belicista que contiene el filme, se han centrado en la figura de Chris Kyle y en cómo es presentado. Algunos recordaron que Kyle solía referirse a sus enemigos iraquíes como "malditos salvajes" y en alguna ocasión había asegurado que se arrepentía de no haber matado a más gente en el tiempo en el que sirvió en Medio Oriente.
Además, también se criticaron las diversas historias que Kyle había contado de su biografía que no habían podido ser corroboradas, como cuando aseguró que en 2009 había matado a dos hombres en una gasolinera de Texas que habían intentado robarle su camioneta o que el gobierno de EE. UU. había contratado sus servicios en 2005 tras el paso del huracán Katrina por Nueva Orleans para disparar contra los saqueadores.







