Zinedine Zidane, Zizou, y Diego Pablo Simeone, Cholo, ante la obligación de convertir la final de la Liga de Campeones de la UEFA, la Champions League, en un gran espectáculo.
La convicción de Zidane: un 4-3-3.
– Portería: Keylor Navas.
– Centrales: Carvajal, Pepe, Sergio Ramos y Marcelo.
– Centrocampistas: Casemiro, Kroos, y Modric.
– Delanteros: Bale, Cristiano Ronaldo y Benzema.
La convicción de Simeone: un 4-4-2
– Portería: Oblak.
– Centrales: Juanfran, Savic, Godín, y Filipe Luis.
– Centrocampistas: Gabi, Augusto, Saúl, y Koke
– Delanteros: Griezmann y Fernando Torres.
Llegó el partido total . Es el de la prueba definitiva. Zinedine Zidane y Diego Pablo Simeone en el examen crítico para sus estrategias, sus convicciones y su ambición. Los dos llegaron a Milán para ganar pero sabiendo -como destacó Hechos de Hoy– que es primera gran final de Champions al 50%, sin favoritos. El inglés Mark Clattenburg, el árbitro en San Siro.
El partido más atractivo de la temporada, sólo dos años después de su cita en Lisboa, y con la obligación para ambos de enseñar el diente después de trayectorias bien distintas esta temporada.
Para el Atlético de Madrid no es una revancha, de eso se ha encargado su entrenador en las innumerables entrevistas previas al duelo. "Es una nueva oportunidad", recalcó Simeone. Para los merengues, es el título que salva la sinuosa campaña, aliviada por su competición fetiche.
Con ese aval, como arma indestructible, acudió el Real Madrid con 10 títulos a su espalda en 13 finales jugadas. El Atlético de Madrid, en su tercer intento, presenta un aval mucho más fiable: su solidez como equipo, y la ilusión de estrenar su palmarés.
El Cholo terminó con todo esto hace tiempo y esta temporada ha vuelto a liderar a un conjunto casi perfecto defensivamente. Una muralla infranqueable para PSV, Barça y Bayern. Campeones de Holanda, España y Alemania. Todos ellos fueron seducidos por el Atleti de Simeone, dos palabras que no pueden disociarse.
Si de alguien es este Atleti es de su entrenador, el primer ídolo de su hinchada. El líder de la manada. No hay duda. En San Siro, el que fue su campo cuando militó en el Inter, tiene una nueva oportunidad de acabar con un plumazo con la única deuda pendiente que tiene este nuevo Atlético de Madrid. Saciada la de la Copa de Europa del 74 –resuelta en Múnich hace un mes- la única que queda por pagar es la del minuto 93 de Lisboa.
En la bancada contraria, otro líder afronta el primer gran reto de su corta carrera, conseguir una Champions que ya levantó como jugador y como segundo técnico en 2014, al lado de Carlo Ancelotti. Zinedine Zidane ha sido el gran revulsivo de una temporada que parecía condenada a la decepción en la Casa Blanca. Sin embargo, aquella victoria salvadora en el clásico y el camino hasta la final -con menos espinas que el del Atleti– han permitido al joven entrenador francés encarar una ocasión única.
La idea para la final pasa por mantener el criterio que les ha llevado hasta Italia. Para ello Casemiro fijo en el centro del campo, auxiliado por Kroos y Modric, indiscutible este último. Los tres de arriba, Cristiano, pese al leve contratiempo de esta semana, Benzema y Bale, el hombre de las finales. El portugués acumula 16 goles en esta edición y el galés ha marcado en cuatro finales desde su llegada a la capital de España.
En defensa, Carvajal, Sergio Ramos, Marcelo y Pepe, que ha suplido a Varane los últimos meses dada su lesión. El central francés debe parar tres semanas y tampoco juega la Eurocopa. En la portería, Keylor Navas, el menos goleado de esta Champions con dos goles, los dos que encajó en Wolfsburgo, en la ida de los cuartos de final.
Por parte rojiblanca, las dudas las presentó el centro del campo y el acompañante de Godín. Hasta el último momento dudas de Simeone entre Yannick Carrasco y Augusto Fernández para tener más presencia en campo contrario o más contención, así como elegir a Savic o Giménez para jugar al lado del uruguayo Godín. En los laterales Juanfran y Filipe Luis son fijos y Oblak en portería, otro de los baluartes de este curso.
Además, Gabi, Saúl y Koke completan el centro del campo, mientras que Fernando Torres y Antoine Griezmann, su jugador franquicia, buscarán pasar a la historia.
El francés lleva siete goles en esta edición y es el quinto máximo anotador. Para el Niño es "el partido" de su "vida". Tras volver a casa hace año y medio podrá jugar la final que no pudo cuando se marchó en 2007 a Inglaterra.
Será el sexto enfrentamiento entre ambos en la historia de la competición. Cuatro victorias blancas, una rojiblanca (1959) y un empate. Además, será también la sexta final entre clubes del mismo país habiendo conquistado el Real Madrid dos de ellas frente a Valencia (2000) y precisamente el Atlético de Madrid (2014). Por el contrario, si ganasen los colchoneros sería el 23º club en inscribir su nombre en el palmarés de la competición, el primer nuevo desde el Chelsea en 2012.
Una batalla, la segunda en tres años, que demuestra el potencial del fútbol español con dos estilos diferentes que buscan la gloria. Milán ejerce de juez: o amplía la historia del Real Madrid, la más laureada de todas, o cura la herida de Lisboa y hace eterno al Atlético de Madrid más grande de todos los tiempos. Sin término medio.




