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Firma en Egipto del alto el fuego y fin de la guerra en Gaza. (Foto: CNN)

CUMBRE EN EGIPTO

Chatham House abre los interrogantes para construir la paz tras el fin de la guerra en la Franja de Gaza 

Estados Unidos, Catar, Egipto y Turquía sellaron en la cumbre de Egipto el plan de paz para la Franja de Gaza sin la presencia de Israel ni Hamás. Netanyahu intentó asistir a la cumbre de Sharm el-Sheikh pero su presencia fue vetada por Turquía.

Hechosdehoy / Arturo Vázquez Cano


Estados Unidos, Catar, Egipto y Turquía
sellaron en la cumbre de Egipto el plan de paz para la Franja de Gaza sin la presencia de Israel ni de Hamás.

Benjamín Netanyahu intentó asistir a la cumbre de Sharm el-Sheikh pero su presencia fue vetada por Turquía.

El sencillo documento firmado en la cumbre de Sharm el-Sheikh adquirió una importancia histórica equiparada por analistas a la Declaración Balfour (la Declaración Balfour, 67 palabras en una hoja de papel. La carta enviada por el ministro de Exteriores británico, Arthur Balfour, al barón Lionel Walter Rothschild, un líder de la comunidad judía en Gran Bretaña).

En los hechos de hoy, lunes 13, Chatham House abrió los interrogantes para construir la paz tras el fin de la guerra en la Franja de Gaza.

Las cuestiones trascendentales

Chatham House es el instituto de política de Londres que se dedica al análisis de asuntos internacionales y la promoción del diálogo sobre temas globales.

También es conocido por la llamada Regla de Chatham House, un código de conducta para reuniones que permite el uso libre de la información recibida sin revelar la identidad del orador ni la afiliación de ningún participante. El instituto toma su nombre de su sede histórica en St. James’s Square, un edificio del siglo XVII.

Las preguntas aportadas por Chatham House apuntan a las cuestiones trascendentales del fin de la guerra en la Franja de Gaza.

Primero. Sin un acuerdo sobre las fronteras definitivas (y sin un proceso de paz real), es difícil saber con certeza qué se entiende por Palestina.

Segundo. Para los propios palestinos, el Estado que tanto anhelan consta de tres partes: el este de Jerusalén, Cisjordania y la Franja de Gaza. Todas ellas fueron conquistadas por Israel durante la Guerra de los Seis Días de 1967.

Tercero. Cisjordania y la Franja de Gaza han estado separadas geográficamente por Israel durante tres cuartos de siglo, desde la independencia de Israel en 1948.

Cuarto. En Cisjordania, la presencia del ejército israelí y de los colonos judíos significa que la Autoridad Palestina, establecida tras los acuerdos de paz de Oslo de la década de 1990, solo administra alrededor del 40% del territorio.

Quinto. Desde 1967, la expansión de los asentamientos ha ido devorando Cisjordania, fragmentándola cada vez más como entidad política y económica.

Sexto. El este de Jerusalén, que los palestinos consideran su capital, ha sido rodeada por asentamientos judíos, aislando gradualmente la ciudad de Cisjordania.

Séptimo. La Franja de Gaza, tras casi dos años de guerra, desencadenada por los ataques de Hamás contra Israel en octubre de 2023, en gran parte ha quedado destruida.

Octavo. En 1994, un acuerdo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) condujo a la creación de la Autoridad Nacional Palestina (conocida simplemente como Autoridad Palestina o AP), que ejercía un control civil parcial sobre los palestinos de Gaza y Cisjordania.

Noveno. Desde el sangriento conflicto de 2007 entre Hamás y la principal facción de la OLP, Fatah, los palestinos de Gaza y Cisjordania han estado gobernados por dos gobiernos rivales: Hamás, en la Franja de Gaza; y la Autoridad Palestina, reconocida internacionalmente, en Cisjordania, cuyo presidente es Mahmud Abás.

Décimo. Las últimas elecciones presidenciales y parlamentarias se celebraron en 2006, lo que significa que ningún palestino menor de 36 años ha votado nunca en Cisjordania o la Franja de Gaza.

 

El día vertiginoso de Trump.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, partió de Sharm el-Sheikh, Egipto, después de firmar el acuerdo de alto el fuego en la Franja de Gaza. Trump llega a Washington DC temprano el martes por la mañana después de pasar un día vertiginoso en Oriente Medio.

Cuando el presidente estadounidense Donald Trump y los líderes de Oriente Medio firmaron lo que describieron como un histórico acuerdo de alto el fuego, quedaba una pregunta crítica: ¿Qué decía exactamente?

Una imagen capturada por un fotógrafo en la sala ofreció una visión de esa pregunta, mientras el presidente sostenía la página de firmas hacia los periodistas.

La mitad superior de la página incluye una serie de actividades y compromisos.

“Buscamos tolerancia, dignidad e igualdad de oportunidades para todas las personas, garantizando que esta región sea un lugar donde todos puedan perseguir sus aspiraciones en paz, seguridad y prosperidad económica, independientemente de su raza, fe o etnia”, se lee en el primer párrafo de la última página.

La mitad inferior de la página incluye las firmas y títulos de los líderes regionales y mediadores del acuerdo de alto el fuego de Estados Unidos, Egipto, Catar y Turquía.

La valoración en Estados Unidos

El presidente Donald Trump ha recibido en gran medida reconocimiento bipartidista por su papel en el cese del fuego entre Israel y Hamás de parte de altos funcionarios estadounidenses que han estado personalmente involucrados en los esfuerzos de paz en Medio Oriente.

Tres de los cuatro expresidentes -Bill Clinton, George W. Bush (hijo) y Joe Biden- aún no han hecho comentarios públicos, y la declaración pública del expresidente Barack Obama notablemente no mencionó a Trump.

Las exsecretarias de Estado, Hillary Clinton y Condoleezza Rice, y la exvicepresidenta Kamala Harris elogiaron a la Administración Trump por sus esfuerzos en el acuerdo. Harris fue más elocuente  a MSNBC: “Felicito a las personas que han sido parte de este proceso, felicito a los qataríes, a los egipcios y al presidente”.

Otros se mostraron evasivos, como el exsecretario de Estado demócrata Antony Blinken, quien insistió en que el éxito de Trump se basó en el trabajo realizado por la Administración Biden. “Es positivo que el presidente Trump haya adoptado y desarrollado el plan que la administración Biden desarrolló tras meses de conversaciones con sus socios árabes, Israel y la Autoridad Palestina”.

La mayoría de los exfuncionarios compartieron una advertencia: ¿Qué sucederá después? Como declaró a CNN el exasesor de seguridad nacional de Bush, Stephen Hadley, cuando se trata de Oriente Medio, suele citar a la exsecretaria de Estado Madeleine Albright: “¡Soy un optimista que se preocupa mucho!”.

Esto es lo que los funcionarios le dijeron a la CNN:

Exdirector de la CIA, Bill Burns: “El acuerdo sobre la primera fase del plan de paz para Gaza es un logro importante para el presidente y Estados Unidos. También refleja el arduo trabajo de los mediadores de Catar, Egipto y Turquía. Sobre todo, brinda alivio y esperanza a tantos seres humanos que lo necesitan desesperadamente, desde rehenes y sus familias hasta civiles inocentes en Gaza. Con un liderazgo firme y una voluntad política constante, puede conducir a un futuro mejor para israelíes, palestinos y toda la región. No soy ingenuo respecto a los desafíos que se avecinan. Pero en una parte del mundo donde los pesimistas siempre se sienten como en casa, y donde las grandes aspiraciones estratégicas a menudo se desvanecen, este es un momento excepcional de esperanza”.

Stephen Hadley, exasesor de seguridad nacional de Bush: “Trump merece mucho reconocimiento porque, en un momento crucial, presentó un plan, su plan de 20 puntos, y cuando un presidente estadounidense presenta un plan para Oriente Medio, algo tiene que suceder. … Así que la prueba del fuego estará en si lo acordado se implementa realmente. Y, en segundo lugar, ¿pueden la diplomacia y la presión generar un acuerdo sobre los demás aspectos del plan de 20 puntos de Trump, que serán problemáticos?”

HR McMaster, exasesor de seguridad nacional de Trump: “El presidente Trump merece un inmenso reconocimiento, principalmente por su determinación ante lo que muchos consideraban obstáculos insalvables para lograr la liberación de rehenes y un alto el fuego. Además, ha obtenido un apoyo internacional extraordinario entre un grupo diverso de naciones cuyos intereses a menudo no coinciden. … Existe la oportunidad de consolidar los logros y aprovechar las oportunidades para lograr una paz duradera en Gaza y más allá”.

Donald Trump dijo que la segunda fase de su plan de alto el fuego de 20 puntos para poner fin a la guerra entre Israel y Hamás “ya ha comenzado”.

“En lo que a nosotros respecta, empezó”, dijo Trump, sentado junto al presidente egipcio Abdel Fattah el-Sisi, sobre la implementación de la siguiente fase del acuerdo. “Y, como saben, las fases están un poco entrelazadas”.

Sus comentarios se produjeron mientras sus principales diplomáticos, incluido el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff, han argumentado que las aspiraciones de la Administración Trump van más allá de poner fin a la guerra y, en cambio, ven su plan de 20 puntos como el comienzo de un impulso mucho más amplio por la paz en la región.

Rubio se hizo eco de ese sentimiento al analizar el importante papel que desempeñará Egipto en la implementación del plan.

“Organizaron las conversaciones aquí y ahora desempeñarán un papel muy importante en el seguimiento y la implementación de esto, que no se trata simplemente de restaurar Gaza”, dijo. “Se trata de transformar la región”.

Los comentarios de Rubio hacen referencia a las conversaciones sobre la ampliación de los Acuerdos de Abraham, que normalizaron las relaciones entre varios países árabes e Israel, y la posibilidad de forjar un nuevo acuerdo nuclear con Irán.

El peso de la ciudad


Donald Trump
aterrizó en Sharm El Sheikh, donde más de 20 líderes mundiales celebraban  una cumbre sobre el futuro de Gaza en la ciudad turística egipcia del Mar Rojo, conocida desde hace tiempo por albergar delicadas negociaciones diplomáticas y cumbres de paz.

Enclavada entre las montañas del sur del Sinaí, la autoproclamada Ciudad de la Paz es popular por su sol durante todo el año, sus sitios de buceo y su vibrante vida marina. También ha sido escenario de conversaciones de alto nivel, en particular entre líderes israelíes y palestinos, a menudo con la participación de Estados Unidos.

La ciudad de Sharm (como se la conoce) saltó a la fama como sede de la diplomacia durante el gobierno del ex presidente egipcio Hosni Mubarak, derrocado en 2011. Su carretera principal, Peace Road, conduce a la Plaza de la Paz, donde se encuentra un monumento dedicado a la paz que simboliza el papel que alguna vez cumplió la ciudad como centro regional para las conversaciones de paz.

En 1996, el expresidente estadounidense Bill Clinton copresidió la Cumbre de Pacificadores en Sharm, reuniendo a altos funcionarios israelíes y palestinos. En 1999, la ciudad recibió al primer ministro israelí, Ehud Barak, y al entonces presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat.

Y en 2005, se celebró allí una cumbre entre el primer ministro israelí, Ariel Sharon, y el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, donde se declaró el fin de la Segunda Intifada palestina.

Israel ocupó la península del Sinaí, incluida Sharm, después de la Guerra de los Seis Días en 1967 y la devolvió a Egipto en 1982, tras un histórico acuerdo de paz entre ambos países.

Los puntos claves

Cuestiones relacionadas con el plan de 20 puntos promovido por Trump (junto con Egipto, Catar y Turquía) siguen sin resolverse.

Estos puntos conflictivos incluyen cómo exactamente será gobernada la Franja de Gaza, en gran parte destruida, luego del fin de la guerra, así como cómo se llevará a cabo el desarme de Hamás y la retirada de Israel de Gaza.

El plan de alto el fuego prevé el establecimiento de un gobierno de transición temporal en Gaza, compuesto por un “comité palestino tecnocrático y apolítico” compuesto por expertos palestinos e internacionales y supervisado por un “organismo internacional de transición”. Sin embargo, aún se desconoce quiénes serán nombrados para estos organismos ni cómo ejercerán su autoridad sobre Gaza.

El plan también prevé el despliegue de una Fuerza Internacional de Estabilización en Gaza para entrenar y brindar apoyo a las fuerzas policiales palestinas verificadas. Sin embargo, aún quedan por definir los detalles cruciales de la fuerza de seguridad y de un mecanismo de supervisión, más allá de los vagos puntos del plan inicial.

Otro punto importante de fricción es el progreso hacia un Estado palestino. Pero sin dida, como han reconocido analistas geopolíticos a Hechos de Hoy, la prioridad absoluta era el fin de la guerra.

La posición de Yair Lapid

El líder de la oposición israelí, Yair Lapid, elogió al presidente Donald Trump en declaraciones ante la Knéset y dijo que el líder estadounidense debe recibir el Premio Nobel de la Paz el próximo año.


“Cuando fue elegido, declaró que sería ‘el Presidente de la Paz’. Ha cumplido su palabra”, dijo Lapid junto a Trump. “El hecho de que no le hayan concedido el Premio Nobel de la Paz es un grave error del Comité, pero no tendrán otra opción, señor presidente. Tendrán que otorgárselo el año que viene”.

Lapid dijo que Trump había logrado lo “inimaginable”, pero ahora Israel necesita “asumir la responsabilidad” de los próximos pasos.

Añadió que los vecinos de Israel deben comprender una cosa más sobre nosotros: no nos iremos a ninguna parte. “Oriente Medio es nuestro hogar. Estamos aquí para quedarnos”.

“Hacemos un llamamiento a todas las naciones del mundo islámico, a todos nuestros vecinos: Arabia Saudita, Siria y otros: Estamos aquí para quedarnos. Podemos lograr grandes cosas juntos. Vengan a hablar con nosotros”.

“Señor Presidente, usted es quien puede lograrlo, como lo hizo con los históricos Acuerdos de Abraham”, le dijo Lapid a Trump. “Usted puede ser quien traiga la próxima ola de paz. El pueblo de Israel lo apoya. Lo desea. Estamos listos”.

Le dijo al presidente estadounidense que él y su equipo podrían “forjar una alianza regional que cambiará no sólo el Oriente Medio, sino el mundo entero”.

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