No ha podido ser más emocionante. El sexto matchball fue el decisivo. Pablo se tiró al suelo al más puro estilo Nadal y lloró y rió a la vez. En el partido más importante de su vida, el tenista español Pablo Carreño logró la medalla de bronce olímpica.
Y no se la quitó a cualquiera. Tuvo que vencer en un partido de 2 horas y 46 minutos al serbio Novak Djokovic, cabeza de serie número uno, en el partido por el tercer puesto de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, disputado en el Parque de Tenis de Ariake, en tres sets, por 6-4 y 6-7 (6) y 6-3.
Djokovic, que llegó a Tokio soñando con el oro que le permitiera ganar el Golden Grand Slam -los cuatro Grand Slam y el oro olímpico- e igualar a la alemana Steffi Graf. Pero se le cruzó en el camino primero Zverev y después Carreño.
El bronce de Pablo Carreño es la quinta medalla de la delegación española en Tokio, después del oro del equipo mixto de foso olímpico integrado por Alberto Fernández y Fátima Gálvez, las platas de la taekwondista Adriana Cerezo y la kayakista Maialen Chourraut, y el bronce del biker David Valero.
Carreño sumó además la decimotercera medalla para el tenis español en los Juegos Olímpicos, en los que la Armada ha conseguido 2 oros, los de Rafa Nadal en Beijing 2008 y el de Nadal y Marc López en dobles en Río de Janeiro 2016, 7 platas y cuatro bronces, con el del tenista asturiano en Tokio 2020.





