Hace tan solo unos días, la consultoría Gibson Security advirtió que los datos de los usuarios de la popular aplicación de mensajería instantánea Snapchat eran fáciles de hackear. Sin embargo, nadie hizo caso. Fue en Nochevieja cuando se produjo el terror entre los seguidores de esta aplicación.
Y es que, un grupo de piratas anónimos lo llegó a demostrar al publicar en la página SnapchatDB, que actualmente se encuentra fuera de servicio por el aluvión de visitas que ha recibido en pocas horas, la información de alrededor de 4.600.000 clientes de este servicio, con sus respectivos nombres y teléfonos.
En el material, difundido a través de dos archivos en formato SQL y CSV respectivamente, se han eliminado los dos últimos dígitos de los números de los afectados con el objetivo de“minimizar el spam” que podrían recibir las víctimas de este hackeo. El objetivo de este ataque no sería sino alertar acerca del peligro que corren los suscriptores.
En cualquier caso, el ataque podría acabarse de materializar al publicarse las dos cifras que faltan , que supuestamente se solicitaron por correo electrónico a los autores de la base de datos, además de otras informaciones sobre los 26 millones de consumidores de la aplicación en Estados Unidos.
Dado su éxito, durante el pasado año varios gigantes quisieron comprar la aplicación, entre ellas Facebook que había ofrecido más de 2.000 millones de euros, pero fue rechazada la oferta. Los últimos datos revelan que se envían diariamente a través de esta aplicación unos 700 millones de imágenes.
Las críticas negativas acerca de la elevada vulnerabilidad de Snapchat, aplicación que permite el envío de mensajes que se autodestruyen en tiempo limitado, se remontan al mes de agosto de 2013, aunque hasta diciembre no se ha perpetrado esta ofensiva, consumada a pesar de que, desde la propia compañía se admitía estar trabajando en mejorar la seguridad.
“Snapchat podría haber evitado fácilmente que la divulgación de responder a las comunicaciones privadas de Gibsonsec, pero no lo hicieron”, admitió The Verge, uno de los sitios webs especializado en tecnología.
“Incluso mucho tiempo después de que la divulgación, Snapchat era reacio a tomar las medidas necesarias para proteger los datos de usuario. Una vez que empezamos a raspar a gran escala, decidieron implementar obstáculos menores, que eran todavía muy lejos de ser suficiente. Incluso ahora el exploit persiste. Todavía es posible para raspar estos datos a gran escala”, concluyó.
Por su parte, desde el blog de Snapchat se explicó que “en teoría, si alguien fuese capaz de subir un gran conjunto de números de teléfono, como todos los números de un prefijo, o todos los números posibles en US, podrían crear una base de datos de los resultados que relacionen los nombres de usuario con los números de esa manera”.




